LONDRES/WASHINGTON. En un giro diplomático notable, el expresidente estadounidense Donald Trump emitió un elogio a las fuerzas armadas británicas desplegadas en Afganistán, calificándolas de “muy valientes”, luego de haber generado una fuerte controversia al sugerir que las tropas no pertenecientes a EE. UU. se habían mantenido al margen de las líneas de combate.
Las declaraciones iniciales de Trump, realizadas durante una intervención mediática esta semana, cuestionaron la reciprocidad dentro de la OTAN y la contribución real de sus aliados en el conflicto afgano. Estas afirmaciones provocaron una condena inmediata en Londres, incluyendo críticas del líder de la oposición, Sir Keir Starmer, y una defensa explícita de la valentía británica por parte del Príncipe Harry.
El sábado, a través de su plataforma Truth Social, Trump intentó mitigar el impacto, afirmando que los soldados británicos “estuvieron entre los mejores guerreros de todos los tiempos”, al tiempo que reconoció las 457 bajas mortales y los numerosos heridos. “El vínculo es demasiado fuerte para romperse”, escribió, buscando reafirmar la relación bilateral.
La rectificación se produjo después de intensas gestiones. Fuentes confirmaron que el Primer Ministro británico abordó el tema directamente con Trump antes de su publicación en redes sociales, enfatizando el sacrificio conjunto de las fuerzas aliadas. Este episodio pone de relieve la fragilidad de las alianzas militares bajo el escrutinio de la política interna estadounidense.
El contexto de las críticas originales radicaba en la reiterada postura de Trump de que los miembros de la OTAN dependen excesivamente del poderío militar de Washington y deben aumentar su gasto en defensa. La contribución del Reino Unido fue históricamente significativa, registrando el segundo mayor número de bajas entre los aliados de la coalición en la campaña de dos décadas, solo superada por Estados Unidos.
Analistas señalan que, si bien el reconocimiento posterior puede estabilizar temporalmente las relaciones bilaterales, la controversia subraya un patrón de incertidumbre estratégica que caracteriza la política exterior estadounidense en relación con los compromisos multilaterales. La capacidad de Washington para mantener la cohesión de la Alianza Atlántica sigue siendo un punto focal para la estabilidad geopolítica global.
Fuente: Recopilación de informes internacionales y declaraciones públicas.