La tensión en Oriente Medio alcanza su punto más alto mientras los países del Golfo enfrentan una serie de ataques con drones. Arabia Saudita y Kuwait han confirmado impactos en sus instalaciones petroleras este viernes. Estados Unidos y sus aliados evalúan la respuesta militar ante la escalada del conflicto con Irán.
La Corporación Petrolera de Kuwait reportó que su refinería Mina al-Ahmadi fue blanco de varios ataques este jueves. Algunas unidades tuvieron que detenerse temporalmente debido a la intensidad de las oleadas de drones iraníes. Riad ha insistido en que sus defensas son suficientes, aunque busca apoyo externo para garantizar la estabilidad en el mercado.
En Qatar, la base Al Udeid alberga el centro de comando de las fuerzas estadounidenses en la región. El presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva que trata cualquier ataque contra Qatar como una amenaza a Estados Unidos. Esta base también acoge fuerzas de la fuerza aérea del Reino Unido y del país anfitrión.
Arabia Saudita mantiene el mayor socio de ventas militares extranjeras con Estados Unidos en el mundo. El país también firmó un pacto de defensa mutuo con Pakistán en septiembre de 2025 para fortalecer su seguridad. Mil quinientos soldados paquistaníes están desplegados actualmente en territorio saudí para asegurar la protección de las instalaciones críticas.
Los Emiratos Árabes Unidos recibieron un acuerdo de armas por 8,4 mil millones de dólares el jueves pasado. La base Al-Dhafra acuesta cazas furtivos F-22 y sistemas avanzados de vigilancia aérea. India y los Emiratos han reforzado su asociación estratégica para la seguridad energética y tecnológica en la región.
Kuwait y Omán también dependen de acuerdos de acceso militar para las fuerzas estadounidenses en el área. El puerto de Duqm en Omán ha sido sujeto a ataques iraníes en las últimas tres semanas de conflicto. El Reino Unido prometió enviar cuatro jets adicionales a Qatar para reforzar la defensa aérea de la península.
Los expertos señalan que los aliados podrían proporcionar escoltas navales en el estrecho de Ormuz para proteger el comercio internacional. Una quinta parte del suministro mundial de petróleo y gas pasa por esta ruta crítica y vulnerable para la economía global. El precio del petróleo ha superado los 100 dólares por barril tras los temores sobre el cierre de la ruta marítima en las últimas semanas.
David Roberts del King's College London indicó que es difícil predecir qué apoyo se ofrecerá realmente en este momento. Los stocks de municiones para defensa antimisiles están tensos en todas las potencias involucradas en la situación. Europa se encuentra estirada en términos de ofrecer apoyo militar adicional en la región sin comprometer otras prioridades.
La situación actual depende de si Irán cede ante la presión naval o mantiene el cierre del estrecho para el comercio global. Se espera que las naciones del Golfo sigan buscando garantías de seguridad más firmes en los próximos días. El mercado global observa cómo evoluciona la capacidad de los aliados para proteger la infraestructura energética regional.