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Internacional

España impulsa la candidatura de una mujer para liderar la ONU en un contexto de reforma institucional

Un grupo de políticas en Madrid ha lanzado una campaña formal para que la sucesión del Secretario General Antonio Guterres rompa el precedente histórico de la ONU, que nunca ha sido liderada por una mujer desde su fundación en 1946. La demanda subraya la necesidad de paridad en la toma de decisiones globales para abordar desafíos específicos de género.

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Madrid Campaign Intensifies Push for First Female UN Secretary-General Amid Guterres Succession Race
Madrid Campaign Intensifies Push for First Female UN Secretary-General Amid Guterres Succession Race

La carrera por suceder al actual Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, ha abierto un frente de presión diplomática en Madrid, donde un centenar de políticas se congregaron para exigir que la próxima dirección del organismo multilateral recaiga en una mujer. Este movimiento busca capitalizar el proceso de selección para corregir una omisión histórica en la cúpula de la organización nacida en 1946.

Desde su creación, la Secretaría General de la ONU, el puesto administrativo más alto de la organización, ha sido ocupada exclusivamente por hombres. Los promotores de esta iniciativa argumentan que la ausencia de liderazgo femenino en la cima obstaculiza la capacidad de la ONU para abordar eficazmente las problemáticas globales que afectan desproporcionadamente a las mujeres.

El contexto geopolítico actual, marcado por conflictos persistentes y desafíos de desarrollo sostenible, añade urgencia a la demanda de una perspectiva de género más robusta en la toma de decisiones estratégicas. La paridad en el liderazgo se percibe no solo como una cuestión de equidad, sino como un imperativo funcional para la eficacia multilateral.

Aunque la fuente original menciona la necesidad de habilitar contenido multimedia, el núcleo del debate se centra en la presión política ejercida desde España. Este tipo de campañas, a menudo coordinadas por grupos de la sociedad civil y figuras políticas influyentes, buscan influir en el proceso de nominación y votación que se lleva a cabo en el Consejo de Seguridad y la Asamblea General.

Históricamente, el proceso de selección del Secretario General ha sido criticado por su falta de transparencia, favoreciendo a menudo acuerdos entre las potencias del Consejo de Seguridad. La exigencia de una candidata femenina introduce un factor de reforma estructural en el debate, buscando romper con las dinámicas internas tradicionales.

La comunidad internacional observa si esta presión conseguirá alterar el patrón establecido. La elección de una mujer al frente de la ONU representaría un hito significativo, enviando una señal potente sobre el compromiso de las instituciones globales con la igualdad de representación en los niveles más altos de gobernanza mundial.

Esta movilización en Madrid se alinea con esfuerzos globales más amplios que buscan visibilizar la necesidad de mayor inclusión en todos los foros internacionales. La fuente de esta información es France 24.

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