La princesa heredera Mette-Marit de Noruega está bajo creciente escrutinio público después de que su nombre apareciera más de mil veces en la última tanda de documentos divulgados relacionados con el fallecido delincuente sexual Jeffrey Epstein. Estas revelaciones coinciden con el inminente juicio de su hijo, Marius Borg Hoiby, quien enfrenta 38 cargos penales, incluido el de violación, que comienza el martes.
El fin de semana pasado, Hoiby fue detenido nuevamente por sospecha de amenazas, agresión y violación de una orden de restricción, según informaron las autoridades policiales. Este arresto se suma a una serie de controversias que han afectado a la casa real noruega en los últimos meses, complicando el contexto institucional.
El pliego de cargos contra Hoiby, hijo de Mette-Marit de una relación anterior y hijastro del príncipe heredero Haakon, incluye cuatro presuntas violaciones ocurridas entre 2018 y noviembre de 2024, además de cargos por violencia contra exparejas y transporte de 3.5 kilogramos de marihuana. Aunque Hoiby no posee título real ni funciones oficiales, su caso ha proyectado una sombra sobre la popularidad de la monarquía.
Los documentos recientemente liberados, que incluyen intercambios de correo electrónico con Epstein, revelaron que Mette-Marit utilizó una propiedad de Epstein en Palm Beach, Florida, durante varios días a principios de 2013, confirmado por la casa real a través de un amigo en común, reportó la emisora NRK.
En respuesta, Mette-Marit emitió una declaración lamentando no haber investigado el pasado de Epstein con mayor profundidad y admitiendo haber mostrado un juicio deficiente. La princesa expresó su profundo arrepentimiento por cualquier contacto con Epstein, calificando la situación de “simplemente embarazosa” y manifestando solidaridad con las víctimas.
El príncipe heredero Haakon declaró la semana pasada que ni él ni Mette-Marit asistirán al tribunal y que la casa real no emitirá comentarios durante el proceso. Subrayó que Hoiby es un ciudadano noruego con las mismas responsabilidades legales que cualquier otro, confiando en que el juicio se desarrolle de manera ordenada y justa.
Analistas políticos, como Kjetil B Alstadheim de Aftenposten, han calificado el escándalo como una amenaza directa a la institución real. El manejo de esta crisis por parte de Mette-Marit podría ser decisivo para determinar si alguna vez ascenderá al trono como reina consorte, según reportes de la prensa local.
La familia real noruega enfrenta así una doble presión mediática, sumándose a las críticas previas sobre las actividades comerciales de la hermana de Haakon, la princesa Martha Louise, y su matrimonio con el autoproclamado chamán Durek Verrett.