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Internacional

Elecciones en Costa Rica: continuidad de Chaves se perfila ante oposición fragmentada

Costa Rica celebra elecciones presidenciales con el partido oficialista buscando extender su mandato, a pesar de la apatía generalizada del electorado. La candidata oficialista, Laura Fernández, lidera las encuestas, pero un tercio de los votantes permanece indeciso, creando un escenario de potencial volatilidad.

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Costa Rican Election Hinges on Undecided Voters Amid Security Focus
Costa Rican Election Hinges on Undecided Voters Amid Security Focus
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Millones de costarricenses acudirán a las urnas el próximo domingo para elegir presidente, vicepresidente y los 57 escaños del Congreso, en una contienda marcada por la posible continuidad del movimiento populista de centro-derecha del actual presidente, Rodrigo Chaves. Las perspectivas favorecen a la candidata oficialista, Laura Fernández, quien busca evitar una segunda vuelta electoral, según reportes basados en encuestas recientes.

El principal factor de incertidumbre radica en el elevado número de votantes indecisos, que podría ascender a un tercio del electorado, según análisis previos a la jornada electoral. A pesar de esto, el apoyo a Fernández, quien promete dar continuidad a la gestión de Chaves, se sitúa cerca del umbral del 40% necesario para ganar en la primera ronda, de acuerdo con datos del Centro de Investigación y Estudios Políticos (CIEP) de la Universidad de Costa Rica.

La oposición se encuentra significativamente fragmentada, debilitando su capacidad para consolidar un frente unido contra el partido gobernante. Candidatos del Partido Liberación Nacional, como Álvaro Ramos, y figuras de la coalición de izquierda, como Claudia Dobles, compiten por votos que no han logrado movilizarse de manera efectiva, según reporta el diario local.

Las prioridades de los votantes han experimentado un giro notable, con la seguridad pública superando a la economía como principal preocupación nacional, un reflejo del aumento de la criminalidad organizada en el país. Fernández ha propuesto finalizar la construcción de una mega-prisión de máxima seguridad, una postura que resuena con la tendencia de endurecimiento de políticas vistas en otros países latinoamericanos.

El rol del presidente saliente, Rodrigo Chaves, ha sido inusual en el periodo preelectoral, generando controversia por presuntas interferencias y acusaciones de amenazar la estabilidad política, según ha señalado el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE). Analistas indican que este comportamiento empuja los límites de la tradición costarricense de neutralidad presidencial durante las campañas.

Ronald Alfaro, coordinador de la Unidad de Opinión Pública y Cultura Política de la Universidad de Costa Rica, sugiere que la elección funciona como un referéndum sobre la administración Chaves y el desgaste de los partidos tradicionales. Históricamente, Costa Rica ha visto candidatos sorpresa ganar terreno en las últimas semanas, como ocurrió con el propio Chaves en 2022, lo que mantiene abierta la posibilidad de un resultado inesperado.

Si ningún candidato supera el 40% de los votos, se programará una segunda vuelta el 5 de abril entre los dos mejor posicionados, aunque las proyecciones actuales sugieren que Fernández podría asegurar la victoria directamente. La votación, que se extiende por doce horas, incluye la elección de los dos vicepresidentes y la totalidad de los 57 legisladores.

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