El Papa León XIV dejó claro este lunes que no tiene intención de escalar las tensiones con la Casa Blanca, afirmando que no planea debatir con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. El pontífice abordó el asunto a bordo del avión papal, mientras se dirigía a Argelia para una visita diplomática a África.
El presidente Trump había criticado previamente al Papa por sus comentarios sobre el conflicto en curso entre Estados Unidos e Irán. Esta fricción diplomática surge tras la reciente orden del mandatario de bloquear el estrecho de Ormuz, después de que fracasaran las negociaciones entre Washington y Teherán.
Un mensaje de paz
"Yo no soy político", declaró el Papa a los periodistas que lo acompañaban en el vuelo. "No tengo intención de debatir con (Trump). El mensaje es el mismo: promover la paz".
Las palabras del Papa llegan en un momento de gran volatilidad para los mercados energéticos mundiales y la diplomacia internacional. La decisión de bloquear el estrecho de Ormuz ha sido objeto de un intenso escrutinio por parte de observadores internacionales, muchos de los cuales temen que esta medida desestabilice aún más la región.
Al distanciarse de una confrontación política directa, el Papa mantiene su enfoque en su primera visita oficial a África como jefe de la Iglesia Católica. Funcionarios del Vaticano han subrayado que la misión del pontífice sigue siendo estrictamente pastoral y humanitaria, incluso mientras las crisis geopolíticas continúan dominando la agenda informativa mundial.
Aunque la Casa Blanca aún no ha emitido una respuesta formal a los últimos comentarios del Papa, la administración sigue centrada en las implicaciones militares y económicas del enfrentamiento en Oriente Medio. El bloqueo ya ha provocado un fuerte repunte en los precios del petróleo, lo que complica los vínculos estratégicos de Washington con otras potencias mundiales, incluida China.