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Internacional

Egipto objeta la propuesta israelí de asimetría en el cruce fronterizo de Rafah

Egipto y Israel mantienen un desacuerdo sobre la reapertura parcial del cruce de Rafah, ya que Tel Aviv exige más salidas que entradas de gazatíes, una fórmula rechazada por El Cairo. Egipto teme que la propuesta israelí busque una reducción permanente de la población de Gaza mediante un sistema de filtrado técnico. Analistas señalan que el plan se aparta del acuerdo de 2005 y otorga control israelí sobre el paso vital.

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Egypt Rejects Israeli Proposal for Asymmetric Flow at Rafah Border Crossing
Egypt Rejects Israeli Proposal for Asymmetric Flow at Rafah Border Crossing

A medida que se aceleran los preparativos para la reapertura parcial del cruce de Rafah en Gaza, ha surgido una disputa entre Egipto e Israel sobre el flujo de viajeros palestinos. Israel, según reportó la emisora pública Kan, ha condicionado la apertura a que el número de palestinos que salen de Gaza hacia Egipto supere al de los que regresan.

Funcionarios egipcios rechazaron esta fórmula asimétrica, insistiendo en una proporción de entradas y salidas igual, reportó la emisora. El Cairo expresa preocupación de que la postura israelí constituya un intento calculado de fomentar la emigración y reducir permanentemente la población de Gaza.

El sitio de noticias israelí Ynet detalló aspectos técnicos que sugieren un sistema de doble rasero, donde todos los viajeros deben ser examinados por el servicio de seguridad Shin Bet 24 horas antes. Sin embargo, el proceso de cruce difiere drásticamente según la dirección, con una misión de monitoreo de la Unión Europea prevista para supervisar las operaciones.

Expertos egipcios interpretan la propuesta como un intento de eludir el Acuerdo de Movimiento y Acceso de 2005, que designaba a Rafah como un cruce palestino-egipcio bajo supervisión de la UE. El Mayor General retirado Samir Farag afirmó que la propuesta israelí busca abrir Rafah "en una dirección" como parte de una agenda de "desplazamiento", lo cual ha sido rechazado categóricamente por Egipto.

Analistas palestinos describen la configuración, denominada "Rafah 2", no como un cruce tradicional sino como una "plataforma de clasificación gestionada con una mentalidad de desplazamiento forzado". Ibrahim Al-Madhoun argumentó que Israel facilita la salida mediante monitoreo remoto, mientras que el regreso se convierte en una "odisea física humillante" en un puesto militar.

La implementación de este mecanismo implica una vigilancia electrónica integral que asegura una presencia israelí obligatoria, transformando el cruce de una puerta soberana a una herramienta de chantaje político, advirtió el experto en seguridad Osama Khaled. Esta inserción en los detalles del cruce otorga a Israel un control permanente sobre este conducto vital para Gaza.

Además, declaraciones de un general israelí retirado sugieren planes para construir una gran instalación en Rafah, equipada con controles de identificación y reconocimiento facial, para afianzar el control militar a largo plazo en Gaza. Este proyecto, descrito como un "gran campamento organizado", podría albergar a cientos de miles de personas.

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