El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, denunció el jueves la orden ejecutiva firmada por su homólogo estadounidense, Donald Trump, que busca "asfixiar" la economía de la nación caribeña mediante la imposición de aranceles a los exportadores de petróleo.
La acción de Washington alega que el gobierno cubano comunista representa una "amenaza inusual y extraordinaria" para la seguridad nacional de Estados Unidos, según reportes de Al Jazeera.
Díaz-Canel respondió en redes sociales, señalando que bajo un pretexto "falso e infundado", Trump busca estrangular el comercio soberano de Cuba, calificando la medida como reveladora de una "naturaleza fascista, criminal y genocida" de un grupo político específico, en aparente alusión al Secretario de Estado Marco Rubio.
La isla enfrenta apagones rotativos debido a la escasez de combustible, exacerbada tras el reciente secuestro del presidente venezolano Nicolás Maduro y la posterior toma de control del sector petrolero venezolano por parte de Estados Unidos. Cuba dependía significativamente del crudo venezolano, que representaba un 33% de sus importaciones, de acuerdo con cifras citadas por The Financial Times.
El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, declaró una "emergencia internacional" ante la medida, mientras que el gobierno venezolano también condenó la acción por violar el derecho internacional y los principios del comercio global.
Analistas describen el anuncio como el "golpe económico más potente que Estados Unidos haya infligido a la isla", según reportó Ed Augustin de Al Jazeera desde La Habana, donde los residentes ya luchan contra las sanciones existentes y la escasez de bienes básicos.
Mientras tanto, la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, expresó su preocupación por una posible "crisis humanitaria de gran alcance" si se cortan los suministros de combustible, indicando que buscará alternativas para asistir a Cuba, que también recibe suministros de Rusia y Argelia.
La comunidad internacional ha criticado el embargo estadounidense, el cual se remonta a 1962; una experta de la ONU señaló previamente que las sanciones unilaterales están causando efectos graves en los derechos humanos fundamentales de los cubanos.