Líderes mundiales y ejecutivos concluyeron la reunión anual del Foro Económico Mundial en Davos, un evento dominado por las acciones de la administración estadounidense y sus repercusiones geopolíticas. El intento del presidente estadounidense de adquirir Groenlandia generó una fuerte resistencia europea, forzando una retirada que, según analistas, marcó un punto de inflexión en la confianza transatlántica, según reportó cde.news.
La reacción europea a la disputa territorial subrayó una lentitud percibida en la toma de decisiones del bloque, lo que impulsa esfuerzos internos para una mayor autonomía. Un funcionario de la Unión Europea admitió que los procesos de toma de decisiones europeos son "probablemente demasiado lentos" ante crisis repentinas, reflejando la necesidad de mayor agilidad geopolítica.
El conflicto en Ucrania, inicialmente relegado, cobró protagonismo con la llegada del presidente Volodímir Zelenski tras el incidente de Groenlandia. Paralelamente, la presencia del enviado ruso Kiril Dmítriev en conversaciones con funcionarios estadounidenses marcó el primer acercamiento oficial en Davos desde la invasión de 2022, aunque los temas territoriales siguen sin resolverse.
Las tensiones comerciales se exacerbaron por las amenazas de aranceles estadounidenses contra aliados europeos que se opusieron a la maniobra de Groenlandia. El ministro de Finanzas de Canadá, François-Philippe Champagne, señaló la escasez de "estabilidad, previsibilidad y el estado de derecho" en el clima actual, alimentando llamados a la diversificación comercial fuera de Estados Unidos.
En el sector financiero, ejecutivos de JPMorgan advirtieron sobre los riesgos de las intervenciones regulatorias, como los límites propuestos a las tasas de interés de tarjetas de crédito. Mientras tanto, el sector tecnológico, liderado por figuras como Elon Musk y Jensen Huang, mostró un renovado optimismo en la inteligencia artificial, aunque con advertencias sobre el desplazamiento laboral.
El sector energético experimentó un cambio narrativo significativo, con un fuerte regreso del petróleo impulsado por políticas estadounidenses que favorecen la perforación nacional e internacional. El secretario de Energía de EE. UU., Chris Wright, desafió las proyecciones de pico de demanda, argumentando que la producción global de petróleo debe duplicarse para satisfacer el crecimiento.
Este enfoque pro-fósil contrastó con las declaraciones de Elon Musk, quien afirmó que Estados Unidos podría satisfacer toda su demanda eléctrica con energía solar en una pequeña fracción de su territorio. Musk criticó las barreras arancelarias que encarecen artificialmente el despliegue solar, marcando una divergencia clave con la administración en temas de transición energética.
Las discusiones en Davos también tocaron la imprevisibilidad geopolítica general, incluyendo debates sobre un posible colapso del régimen iraní y sus consecuencias. El presidente estadounidense, además, mencionó un arma sónica secreta utilizada en la captura de Nicolás Maduro, afirmaciones que Moscú indicó estar investigando, según reportes del Kremlin.