Las votaciones generales comenzaron en Costa Rica a las 6 de la mañana hora local, mientras el gobierno populista de centroderecha busca extender su mandato y obtener el control de la Asamblea Legislativa. Este proceso electoral se desarrolla bajo la sombra de un aumento en la violencia generada por el narcotráfico que ha impactado la seguridad nacional.
Laura Fernández, exjefa de gabinete y figura cercana al presidente Rodrigo Chaves, encabeza las preferencias electorales con más del 40% de apoyo, lo que le permitiría ganar en primera vuelta el 5 de febrero y eludir un balotaje programado para abril. Fernández ha prometido mantener la línea dura de Chaves en materia de seguridad y su discurso antisistema, según reportó Al Jazeera.
Si bien Fernández parece encaminada a la victoria, sus competidores más cercanos son el economista centrista Álvaro Ramos y la arquitecta Claudia Dobles, ex primera dama, quienes representan a formaciones más tradicionales y progresistas, respectivamente. Ambos se mantienen en un dígito en las encuestas, pero se perfilan como los posibles contendientes en una segunda ronda si Fernández no alcanza el umbral del 40%.
La candidata oficialista también solicitó a los votantes otorgarle 40 de los 57 escaños en el cuerpo legislativo, lo que constituiría una supermayoría para impulsar reformas constitucionales. El gobierno actual solo posee ocho asientos y ha atribuido su limitado éxito legislativo al bloqueo parlamentario.
Un cuarto de los 3,7 millones de votantes costarricenses permanece indeciso, siendo el grupo más grande aquellos entre 18 y 34 años, concentrados en las provincias costeras de Guanacaste, Puntarenas y Limón. Estas regiones, particularmente el puerto caribeño de Limón, han sufrido el impacto más severo del incremento de los homicidios relacionados con el crimen organizado.
El presidente Chaves, a pesar de enfrentar investigaciones por corrupción y un récord de homicidios en su mandato, mantiene una popularidad del 58%, según el Centro de Investigaciones y Estudios Políticos (CIEP) de la Universidad de Costa Rica. Aunque la reelección consecutiva no está permitida para el mandatario, Fernández se ha posicionado como la continuidad de su gestión, prometiendo incluir a Chaves en su futuro gabinete.
El resultado de esta jornada electoral definirá si Costa Rica profundiza la dirección política marcada por el actual gobierno o si se produce una corrección hacia el centro o la izquierda en un contexto de alta presión social por la seguridad y la economía.