Washington D.C. – En un movimiento que evita un cierre inminente del gobierno federal, el Congreso de Estados Unidos ha alcanzado un acuerdo bipartidista para aprobar la financiación de cinco de los seis proyectos de ley de gastos, asegurando los recursos para el Tesoro, Defensa y el sistema judicial hasta el final del año fiscal 2026, el 30 de septiembre.
Sin embargo, la aprobación de este paquete se logró mediante la exclusión del sexto proyecto de ley crucial que cubre al Departamento de Seguridad Nacional (DHS). Este movimiento estratégico busca desatascar el presupuesto general, mientras se otorga una extensión de dos semanas a la financiación del DHS a los niveles actuales, tiempo que ambas partes utilizarán para negociar un acuerdo sobre políticas migratorias y operacionales dentro de la agencia.
El acuerdo fue respaldado públicamente por el presidente, quien instó a una votación unánime, destacando que la vasta mayoría del gobierno queda financiada. No obstante, la fragilidad del pacto quedó expuesta rápidamente. El senador republicano Lindsey Graham manifestó su oposición, calificándolo de "mal acuerdo", principalmente por la omisión de legislación que endurece las sanciones contra las ciudades santuario y por una disposición que deroga la compensación a senadores afectados por la incautación de registros telefónicos relacionados con la investigación del asalto al Capitolio del 6 de enero.
La tensión en torno al DHS se ha intensificado en las últimas semanas, impulsada por incidentes recientes en Minnesota, donde agentes federales estuvieron involucrados en muertes de ciudadanos estadounidenses durante operaciones de inmigración. Demócratas han exigido reformas estructurales en agencias como ICE y CBP, incluyendo la necesidad de órdenes judiciales previas para arrestos, lo que ha llevado a algunos líderes demócratas a amenazar con no votar ningún financiamiento para el DHS hasta que se implementen cambios significativos.
La exclusión del DHS obliga a que el paquete de cinco proyectos de ley deba ser revalidado por la Cámara de Representantes, que no retomará sus sesiones sino hasta el lunes. Si bien esto podría causar una interrupción técnica de la financiación del DHS durante el fin de semana, el impacto general sobre los servicios gubernamentales será mínimo, dado que la mayoría de las agencias ya cuentan con fondos asegurados hasta 2026.
Este precedente de separar el financiamiento operativo fundamental de las batallas ideológicas sobre seguridad fronteriza y control migratorio subraya la creciente polarización en el Capitolio. La prórroga de dos semanas para el DHS es un parche temporal que aplaza, pero no resuelve, la disputa fundamental sobre la dirección de la política migratoria estadounidense.
La fuente de esta información es el seguimiento reportado por CBS News y otras agencias en Washington D.C.