DAVOS, Suiza. En un movimiento que cristaliza las tensiones en torno a la arquitectura de la gobernanza global, China ha declinado formalmente la invitación de Estados Unidos para formar parte del propuesto 'Tablero de Paz para Gaza'. La decisión, comunicada por la Embajada china en India, reafirma la adhesión de Pekín al sistema internacional cuyo núcleo es la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
La vocera Yu Jing citó al Ministerio de Asuntos Exteriores chino al señalar que, si bien la invitación estadounidense fue recibida, China mantendrá su práctica del "verdadero multilateralismo". Esto implica un compromiso inquebrantable con el orden internacional basado en el derecho internacional y los principios de la Carta de la ONU, un claro contraste con la iniciativa impulsada por el expresidente Donald Trump.
La propuesta del 'Tablero de Paz para Gaza' se busca formalizar esta semana durante el Foro Económico Mundial en Davos. Trump ha descrito el cuerpo como el más prestigioso jamás ensamblado, criticando implícitamente la efectividad de la ONU al sugerir que su tablero logrará resultados más tangibles. La iniciativa, que inicialmente se centró en la estabilidad y la reconstrucción post-conflicto en Gaza como parte de la Fase 2 de su plan de paz, parece estar expandiendo su mandato para mediar en conflictos globales más amplios.
El plan de Trump contempla una estructura donde los países que comprometan mil millones de dólares obtendrán asientos permanentes, mientras que otros participantes tendrán un mandato de tres años. Se informa que hasta 25 naciones, incluyendo a Israel, Emiratos Árabes Unidos, Bielorrusia y Turquía, han aceptado la invitación, con reportes incluso de la aceptación rusa.
El rechazo de China no es trivial. Representa una postura firme contra la formación de bloques paralelos a las instituciones multilaterales establecidas, especialmente cuando estos son promovidos por Washington. En un momento de creciente competencia estratégica entre EE. UU. y China, esta negativa subraya la batalla ideológica por definir las normas y los mecanismos de resolución de conflictos a nivel mundial. Mientras Washington busca alinear a socios clave en un foro selectivo, Pekín opta por reforzar el marco institucional existente, aunque a menudo criticado por su lentitud burocrática.
Fuente: Basado en reportes de medios internacionales y declaraciones oficiales.