Canadá y la India se encuentran en las etapas finales para cerrar un acuerdo de suministro de uranio a diez años, con un valor estimado en 3.000 millones de dólares, según informaron fuentes en la reciente India Energy Week en Goa. Este acuerdo busca asegurar el combustible nuclear para la creciente demanda energética india, mientras Canadá busca consolidar su posición como proveedor clave.
El elemento central de este potencial suministro sería Cameco Corporation, la mayor empresa de uranio que cotiza en bolsa a nivel mundial y con sede en Saskatchewan. Cameco opera la mina Cigar Lake, reconocida por tener el mayor grado de concentración de uranio del mundo, lo que subraya la calidad del material que se negociaría.
Un portavoz del Departamento de Energía Atómica de la India situó el valor del acuerdo potencial en la región de los 3.000 millones de dólares para el suministro a lo largo de una década. Cameco declinó hacer comentarios específicos, citando la necesidad de actualizar al mercado en el momento oportuno, mientras que delegaciones canadienses también mantuvieron cautela sobre los detalles comerciales.
Tim Hodgson, ministro de Energía y Recursos Naturales de Canadá, confirmó que el primer ministro Mark Carney se reunirá con su homólogo indio, Narendra Modi, en marzo para finalizar acuerdos comerciales, incluido el de uranio. Hodgson enfatizó que Canadá ofrece uranio de alta pureza para fines pacíficos, lo que representa una fuente de bajo costo y alta calidad para la India.
El ministro calificó el acuerdo como una situación de beneficio mutuo, ya que asegura a la India una fuente resiliente de energía y proporciona a Canadá un comprador estable. Este avance se produce tras un periodo de tensión diplomática significativa entre ambas naciones durante 2023 y 2024.
Las conversaciones marcan lo que Hodgson describió como un "reinicio" en las relaciones bilaterales, deterioradas por acusaciones de interferencia de inteligencia el año pasado. El actual gobierno canadiense busca activamente reparar los lazos comerciales que se habían estancado.
El objetivo más amplio, según el ministro, es duplicar el comercio bilateral actual de 30.000 millones de dólares para finales de la década, abarcando desde uranio y minerales hasta hidrocarburos. La formalización del acuerdo de uranio en marzo sería una prueba tangible de esta nueva dirección estratégica.