El presidente de Chile, Gabriel Boric, continuará este miércoles con su agenda de visitas regionales, viajando a la Región del Maule, en un contexto marcado por la controversia generada en torno a un proyecto de cable submarino propuesto por la empresa china China Mobile. El itinerario presidencial se centrará en temas de transporte, vivienda y salud en las comunas de Talca, Maule y Licantén.
La gira ocurre tras revelarse que el proyecto chino había sido visado mediante un decreto firmado en enero por el ministro de Transportes y Telecomunicaciones, Juan Carlos Muñoz, documento que fue revocado 48 horas después. Este hecho no fue comunicado públicamente por La Moneda al abordar la reciente retirada de visas a tres funcionarios chilenos por parte de la administración estadounidense, según reportó La Tercera.
La tensión diplomática escaló luego de que Estados Unidos, a través de su embajador Brandon Judd, advirtiera sobre posibles riesgos de ciberseguridad asociados al avance de la infraestructura china. El Gobierno chileno respondió con firmeza a Washington, defendiendo al ministro Muñoz y reiterando que el proyecto asiático permanece en fase de evaluación sin avances concretos.
En el Maule, el Mandatario inaugurará actividades relacionadas con la conectividad, comenzando en Talca con un recorrido en uno de los nuevos buscarriles del Tren Ramal Talca-Constitución operado por EFE. Esta actividad subraya el enfoque del Gobierno en mejorar la infraestructura de transporte interregional.
Posteriormente, el jefe de Estado participará en la entrega de viviendas en la Villa Portales del Maule, como parte del Plan de Emergencia Habitacional de la zona. Esta iniciativa busca abordar el déficit habitacional, un tema clave en la agenda social del Ejecutivo.
La jornada culminará en Licantén con la ceremonia de primera piedra para la reposición y relocalización del hospital local, enfocando recursos en el sector salud. Se proyecta que el Presidente Boric regrese a Santiago la tarde del mismo miércoles tras finalizar sus compromisos en la región.
Este despliegue regional busca proyectar una imagen de normalidad y enfoque en la gestión interna, a pesar del nuevo frente geopolítico abierto por la infraestructura de telecomunicaciones y las presiones ejercidas por Washington.