Militantes afiliados al grupo Estado Islámico mataron a docenas de personas, entre ellas militares, en un ataque nocturno en el estado de Borno, en el noreste de Nigeria, según informaron fuentes locales este jueves.
El asalto ocurrió en la localidad de Sabon Gari, una zona remota que ha sido el epicentro de la insurgencia islamista liderada por Boko Haram y su escisión, el Estado Islámico Provincia de África Occidental (ISWAP), desde el año 2009.
Fuentes de la milicia de Fuerza de Tarea Conjunta Civil indicaron que el número de fallecidos asciende a decenas e informaron que aún faltaban soldados por localizar tras el asalto. Ibrahim Liman, miembro de la milicia, confirmó que veinte cuerpos, incluyendo cinco soldados y quince trabajadores de la construcción, fueron trasladados al hospital general en Biu.
Las víctimas se encontraban trabajando en la reconstrucción de un puente vial que había sido destruido previamente en otro ataque yihadista el año pasado. Los atacantes emboscaron al grupo cuando regresaban a su campamento base al finalizar su jornada laboral.
Este incidente ocurre pocos días después de otro enfrentamiento reportado el martes, donde al menos nueve soldados nigerianos fallecieron en una emboscada de ISWAP cerca de Damasak, en la frontera con Níger.
La insurgencia islamista en el noreste de Nigeria ha provocado la muerte de más de 40.000 personas y ha forzado el desplazamiento de casi dos millones de habitantes desde que comenzó hace más de una década.
ISWAP, que surgió de una fractura con Boko Haram en 2016, centra sus operaciones principalmente contra las fuerzas de seguridad nigerianas, aunque la población civil queda frecuentemente atrapada en el fuego cruzado de la violencia.