Doce trabajadores mineros murieron y otros siete resultaron heridos tras un ataque con drones presuntamente ejecutado por fuerzas rusas contra un autobús en la región de Dnipropetrovsk, Ucrania, informaron autoridades locales el domingo. Denys Shmyhal, ministro de Energía de Ucrania, calificó el suceso como un “ataque cínico y dirigido” contra empleados del sector energético a través de su canal de Telegram.
La compañía energética DTEK emitió un comunicado confirmando que los fallecidos y heridos eran sus empleados que volvían de una jornada laboral. La policía localizó el ataque en la ciudad de Ternivka, y las imágenes divulgadas por el Servicio Estatal de Emergencias mostraron el autobús carbonizado y fuera de la carretera.
Este incidente se produce días después de que fuentes reportaran que el presidente ruso, Vladimir Putin, acordó con el presidente estadounidense Donald Trump una pausa temporal en los bombardeos contra Kiev y otras ciudades debido a las bajas temperaturas. El Kremlin confirmó la suspensión de ataques hasta el domingo, aunque sin detallar alcances futuros.
El contexto diplomático es tenso, ya que Ucrania y Rusia están programados para una segunda ronda de conversaciones en Abu Dabi, Emiratos Árabes Unidos, esta semana, bajo mediación estadounidense. El presidente Volodímir Zelenski confirmó que las negociaciones se llevarían a cabo el miércoles y jueves.
Aunque ambas partes han mostrado disposición teórica a un compromiso, persisten profundas diferencias sobre el futuro territorial, particularmente en relación con las regiones ocupadas en el este, conocido como el Donbás. La posición rusa sobre la permanencia en el territorio ocupado contrasta con la exigencia ucraniana de retirada total.
Además del ataque a los mineros, funcionarios regionales informaron por separado sobre otros ataques rusos en la ciudad de Zaporiyia que dejaron al menos nueve personas heridas en un hospital de maternidad y un edificio residencial. Estos eventos subrayan la persistencia de la violencia a pesar de los diálogos en curso.
El impacto económico de estos ataques en la infraestructura energética es considerable, especialmente durante las condiciones invernales adversas en Ucrania. La interrupción de la actividad minera y los daños a la red eléctrica representan un obstáculo continuo para la recuperación económica del país.