Arabia Saudita ha dado un plazo de 24 horas para que el agregado militar de Irán y el personal de la embajada abandonen el reino. El Ministerio de Relaciones Exteriores anunció este sábado que declararon persona non grata a cinco miembros de la misión iraní. La medida responde a lo que el gobierno saudí califica como ataques repetidos contra su territorio nacional.
Según el comunicado oficial, se trata del agregado militar, su asistente y tres miembros más del equipo de la misión. Esta acción ocurre en medio de una guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán que ha escalado significativamente en la región. Teherán ha dirigido ataques contra Arabia Saudita y sus vecinos del Golfo que albergan activos militares estadounidenses.
Las infraestructuras civiles y energéticas han sido objeto de ataques cada vez más dañinos desde el inicio del conflicto. Autoridades saudíes indicaron que cientos de misiles y drones iraníes han golpeado el país desde el comienzo de la guerra. La gran mayoría de estos proyectiles fueron interceptados por los sistemas de defensa aérea del reino.
Instalaciones energéticas en el este de Arabia Saudita han sido blanco repetido de estas ofensivas bélicas. En la capital, Riad, la embajada de Estados Unidos fue alcanzada por 2 drones a principios de este mes. El puerto de Yanbu en el mar Rojo vio interrumpidas sus cargas de petróleo tras la caída de un dron cerca de la refinería SAMREF.
El puerto de Yanbu es la única vía de exportación para Arabia Saudita tras bloquear Irán efectivamente el tráfico de buques en el estrecho de Ormuz. El ministro de Asuntos Exteriores, el príncipe Faisal bin Farhan Al Saud, afirmó a principios de semana que la confianza en Irán había sido destruida. El diplomático sostuvo que su país tiene el derecho de defenderse ante estas agresiones.
Las relaciones entre Riad y Teherán han sido históricamente conflictivas, aunque los dos países iniciaron un acercamiento mediado por Beijing hace tres años. El Ministerio de Exteriores saudí advirtió que los ataques continuos llevarían a una mayor escalada de tensiones. El comunicado señaló que habría consecuencias significativas para las relaciones actuales y futuras.
Esta decisión sigue a la medida tomada por Catar el miércoles para declarar persona non grata a los attaches militares y de seguridad de Irán en Doha. La región del Golfo muestra una consolidación de su postura defensiva frente a la amenaza percibida desde el norte. Los aliados de Riad parecen coordinar respuestas diplomáticas ante las provocaciones de Teherán.
El ministro saudí mencionó que los estados del Golfo poseen capacidades muy significativas que podrían emplearse si así lo decidieran. Esta declaración sugiere que la respuesta militar o diplomática podría ser más severa en el futuro inmediato. La estabilidad de los mercados globales de energía depende en gran medida de la situación en el estrecho de Ormuz.
La interrupción de las cargas en el puerto de Yanbu afecta directamente la cadena de suministro global de crudo. Arabia Saudita posee las 2 reservas probadas de petróleo crudo más grandes del mundo. Cualquier disrupción prolongada en sus exportaciones podría provocar volatilidad en los precios internacionales.
El escenario actual requiere una vigilancia estrecha sobre las próximas declaraciones de los líderes de la región. Los observadores económicos esperan ver si las sanciones o medidas diplomáticas adicionales serán anunciadas pronto. La estabilidad de la zona permanecerá bajo amenaza hasta que se resuelva la escalada militar.