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Actores de derecha global respaldan a Viktor Orbán en Hungría

El actor Rob Schneider, conocido por comedias de bajo perfil, apareció en un video de campaña promoviendo al primer ministro húngaro Viktor Orbán. Esta acción subraya el rol de Hungría como incubadora para la derecha global, atrayendo figuras conservadoras internacionales. La consolidación de Orbán en el poder ha implicado el control institucional y la supresión de medios y academia crítica.

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Actor Endorsement Signals Hungary's Role Incubating Global Far-Right Movement
Actor Endorsement Signals Hungary's Role Incubating Global Far-Right Movement

El actor estadounidense Rob Schneider, conocido por películas como *Deuce Bigalow: Male Gigolo*, sorprendió al aparecer en un video de campaña en apoyo al primer ministro húngaro, Viktor Orbán. Este respaldo se enmarca en la consolidación de Schneider como una voz conservadora que critica el sesgo liberal en Hollywood, según reportó Al Jazeera.

Schneider ha expresado públicamente su oposición a las políticas de diversidad, equidad e inclusión, además de posturas antivacunas y contrarias a la comunidad transgénero. El video de apoyo a Orbán también incluyó declaraciones de otros líderes de derecha, como Giorgia Meloni de Italia y Javier Milei de Argentina, evidenciando una red internacional.

La relevancia de Hungría para esta cohorte de figuras radica en su papel como un laboratorio para el ascenso de la extrema derecha en Europa Central. Observadores presentes en Budapest desde 2008 documentaron un aumento en la violencia de grupos neonazis y ataques contra la población romaní.

Desde su regreso al poder en 2010, Orbán ha utilizado su mandato para centralizar el control sobre instituciones estatales clave, afectando gravemente la libertad de prensa. Reporteros Sin Fronteras señala que oligarcas cercanos al partido Fidesz controlan aproximadamente el 80% de los medios húngaros, funcionando como portavoces gubernamentales.

El gobierno ha empleado tácticas regulatorias y legales para reprimir a la sociedad civil y a las instituciones académicas percibidas como opositoras. Un ejemplo notable fue la reubicación de la Central European University (CEU) a Viena tras disputas regulatorias con el ejecutivo húngaro.

Además, la administración Orbán ha buscado imponer su visión cultural, interviniendo en instituciones como la Academia Húngara de Ciencias y nombrando administradores afines a Fidesz en espacios culturales clave. El director artístico del Teatro Nacional fue públicamente reprendido por sus puntos de vista políticos y orientación sexual antes de ser despedido.

Actualmente, la creación de la Oficina de Protección de la Soberanía busca investigar a periodistas y grupos críticos bajo la justificación de combatir amenazas externas. Estos métodos están siendo replicados por autócratas de derecha a nivel mundial, quienes ven el modelo húngaro como un camino viable hacia la hegemonía conservadora.

Instituciones financiadas por el Estado húngaro, como el Mathias Corvinus Collegium (MCC), están promoviendo activamente esta agenda en Bruselas. El MCC organiza eventos como la conferencia “Batalla por el Alma de Europa”, buscando desafiar el discurso político centrista en la Unión Europea.

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