OpenAI Faces Cash Crunch as AI Economics Come Under Scrutiny
Un análisis financiero detallado sugiere que OpenAI, la empresa detrás de ChatGPT, podría enfrentar una crisis de liquidez para mediados de 2027, según evaluaciones de expertos económicos que han examinado la estructura financiera de la compañía.Sebastian Mallaby, economista del Consejo de Relaciones Exteriores, ha pintado un panorama preocupante para la empresa de inteligencia artificial. Según reportes externos del año pasado, OpenAI está proyectada a consumir 8 mil millones de dólares en 2025, cifra que podría escalar hasta 40 mil millones para 2028, mientras que la compañía no prevé alcanzar rentabilidad hasta 2030.La situación se complica con los ambiciosos planes de Sam Altman, CEO de OpenAI, quien proyecta una inversión de 1.4 billones de dólares en centros de datos. Esta cifra astronómica plantea interrogantes sobre la viabilidad financiera a mediano plazo, incluso considerando la reciente ronda de financiamiento de 40 mil millones de dólares que la empresa logró recaudar.Mallaby contextualiza esta problemática dentro de un fenómeno más amplio en la industria de IA. Según un reporte de Bain & Company, existe un déficit de al menos 800 mil millones de dólares en el sector, incluso bajo los escenarios más optimistas. "No se trata de si la IA se volverá tecnológicamente indispensable, sino de si la economía de desarrollarla tendrá sentido a mediano y largo plazo", señala el analista.La vulnerabilidad de las empresas emergentes de IA contrasta marcadamente con la posición de gigantes tecnológicos establecidos como Microsoft o Meta, que cuentan con modelos de negocio rentables previos a la revolución de la IA. Estas corporaciones pueden permitirse períodos prolongados de inversión sin retorno inmediato.El comportamiento del consumidor añade otra capa de complejidad al panorama financiero. Mallaby observa que la mayoría de usuarios actualmente acceden a servicios gratuitos de IA y muestran disposición a cambiar de proveedor ante la introducción de publicidad o límites de uso. Sin embargo, proyecta que esta dinámica podría cambiar conforme la IA agéntica se integre más profundamente en la vida cotidiana.A pesar de las proyecciones sombrías, el economista reconoce la capacidad excepcional de Altman para atraer inversión, habiendo logrado la ronda de financiamiento privado más grande de la historia, superando incluso los 30 mil millones recaudados por Saudi Aramco. La diferencia crucial radica en que Aramco contaba con un modelo de negocio establecido y rentabilidad comprobada al momento de su oferta pública.Este análisis, reportado originalmente por Tom's Hardware, subraya las tensiones inherentes en el actual ecosistema de IA, donde la innovación tecnológica avanza a un ritmo que supera la capacidad de monetización efectiva de muchas empresas del sector.