El alza sostenida en los precios de la gasolina y el diésel está transformando los hábitos de transporte en Chile, posicionando a la motocicleta como una alternativa económica frente al automóvil. Con la gasolina de 93 octanos rozando los $1.600 por litro, los usuarios buscan reducir el impacto de los combustibles en su presupuesto familiar.
Según datos de la Asociación Nacional de Importadores de Motocicletas (ANIM), las ventas de este tipo de vehículos crecieron un 5,3% durante 2025. Esta tendencia responde a la necesidad de mitigar los gastos operativos derivados del uso de vehículos de mayor consumo.
Un análisis de costos revela que un conductor de automóvil que recorre 2.600 km mensuales con un rendimiento de 14,4 km/l gasta $288.000 en combustible. En contraste, una motocicleta con un rendimiento de 40 km/l cubriría la misma distancia con un gasto de apenas $104.000.
Esta diferencia representa un ahorro mensual líquido de $184.000. Además de la economía directa, el uso de motocicletas puede reducir hasta en un 50% los tiempos de traslado en zonas de alta congestión vehicular.
Eficiencia y seguridad en la transición
José Ignacio Zenteno, subgerente comercial 2W de Honda Motor Chile, afirma que la motocicleta se ha convertido en una solución de movilidad atractiva por su versatilidad y eficiencia operativa. El ejecutivo sostiene que este medio de transporte permite optimizar los costos diarios sin sacrificar la libertad de movimiento.
Para quienes buscan realizar el cambio, expertos recomiendan iniciar con modelos de hasta 350 cc para facilitar el aprendizaje de la técnica de conducción. Es fundamental priorizar la ergonomía, asegurando que el conductor pueda apoyar ambos pies en el suelo para garantizar estabilidad.
La seguridad debe ser el eje central de la elección. Se sugiere buscar modelos que incorporen tecnología de asistencia, tales como frenos ABS, control de tracción e iluminación LED.
El mercado actual ofrece opciones según el perfil del usuario. Modelos como la Honda CB125F o la Navi están diseñados para la movilidad urbana básica, mientras que opciones como la CB300F Twister o la CL300 apuntan a conductores que requieren mayor rendimiento y seguridad para trayectos mixtos.