El presidente Donald Trump anunció a través de Truth Social que el exgobernador de la Reserva Federal, Kevin Warsh, es su elección para reemplazar a Jerome Powell como presidente del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC). Trump expresó su confianza en Warsh, calificándolo como alguien que podría ser "uno de los GRANDES presidentes de la Fed".
La designación de Warsh, quien ya fue considerado en 2017, generó reacciones inmediatas en los mercados financieros. Los rendimientos de los bonos del Tesoro a 30 años aumentaron, en parte debido a la postura anterior de Warsh a favor de reducir el balance de la Fed y, potencialmente, a la expectativa de recortes de tasas de interés.
Warsh sirvió en la Junta de Gobernadores de la Reserva Federal entre 2006 y 2011, y su mandato comenzaría después de mayo si es confirmado. Su historial incluye defensa de la innovación financiera y, en 2008, preocupaciones sobre los riesgos inflacionarios, aunque su alineación actual con políticas más acomodaticias es debatida por algunos analistas.
La nominación enfrenta un potencial obstáculo político, ya que el senador Thom Tillis reiteró su oposición a cualquier nombramiento en la Fed hasta que la investigación del Departamento de Justicia sobre Powell concluya. El presidente Trump indicó que esperaría hasta que Tillis deje el cargo en enero de 2027 si fuera necesario para asegurar la confirmación de Warsh.
El dólar estadounidense también se fortaleció tras el anuncio, lo que algunos interpretan como escepticismo sobre la capacidad de Warsh para obtener consenso para una política monetaria más laxista entre sus pares en la Fed. Los metales preciosos, como el oro y la plata, sufrieron caídas significativas en respuesta a la fortaleza del dólar.
Warsh cuenta con apoyos notables, incluyendo figuras del sector financiero como el CEO de JPMorgan, Jamie Dimon, y Jason Furman, quien trabajó con el expresidente Barack Obama. No obstante, críticos señalan inconsistencias entre sus posturas históricas como halcón monetario y su reciente inclinación hacia políticas más flexibles.
El mercado de futuros de fondos federales mostró pocos cambios en la cantidad de flexibilización anticipada hasta 2026 en comparación con el cierre del jueves. La confirmación de Warsh, si logra superar los desafíos políticos, marcará una transición significativa en la dirección de la política monetaria estadounidense.