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Economía

Trump ajusta política arancelaria y México obtiene margen por el T-MEC

Una decisión de la Corte Suprema obligó a Donald Trump a modificar su estrategia comercial, implementando un nuevo arancel global bajo la Sección 122. Este cambio posiciona a México favorablemente, ya que cerca del 85% de sus exportaciones al país vecino mantienen el cero arancelario gracias al T-MEC.

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Trump ajusta política arancelaria y México obtiene margen por el T-MEC
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El intento del expresidente Donald Trump de gestionar el comercio global mediante poderes de emergencia enfrentó un revés en la Corte Suprema de Estados Unidos, forzándolo a reajustar su ofensiva arancelaria. Este reajuste, aunque no detiene la política impositiva, otorga a México una ventaja relativa frente a otros socios comerciales de Washington.

Trump activó inmediatamente un nuevo gravamen global del 15% utilizando la Sección 122 de la Trade Act de 1974, reemplazando el esquema anterior basado en la ley IEEPA. Este nuevo impuesto universal afecta principalmente a bienes que quedan fuera de los acuerdos comerciales preferenciales vigentes.

La reconfiguración arancelaria beneficia a México debido a su integración en el T-MEC, según datos de la Secretaría de Economía. Aproximadamente el 85% de los bienes mexicanos exportados a Estados Unidos cumplen las reglas de origen y conservan el acceso libre de aranceles. El nuevo 15% impacta menos que el 25% previo aplicado bajo IEEPA, incluso para productos no cubiertos por el tratado.

Roberto Zapata, exembajador de México ante la OMC, señaló que la decisión judicial limita el mecanismo más flexible de Trump, pero no anula su capacidad arancelaria general. Washington mantiene arsenal legal, incluyendo aranceles bajo la Sección 232 para sectores estratégicos como acero y aluminio, y prepara investigaciones bajo la Sección 301.

Christopher Hernandez-Roy del CSIS indicó que la eliminación de los aranceles IEEPA devuelve algo de previsibilidad a las cadenas de suministro regionales, aunque el impacto positivo será limitado. Los aranceles sectoriales clave en automoción y metales continúan vigentes, y la USTR podría enfocarse en endurecer normas dentro de la revisión del T-MEC.

El nuevo esquema bajo la Sección 122 coincide con la revisión del T-MEC programada para julio de 2026, lo que introduce una presión temporal en las negociaciones regionales. México se beneficia de la regla de no acumulación, que impide la suma del nuevo impuesto global a los gravámenes sectoriales de seguridad nacional ya existentes.

En conclusión, México preserva su principal escudo comercial norteamericano al mantener el acceso preferencial, aunque el entorno se mueve hacia investigaciones formales con fundamentos económicos definidos en lugar de decisiones de emergencia. Este contexto obliga a la industria mexicana a monitorear de cerca el cumplimiento de las normas del T-MEC.

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