La energética francesa TotalEnergies reactivará su controvertido proyecto de gas natural licuado en Cabo Delgado, Mozambique, según confirmó el CEO Patrick Pouyanné el jueves. Este megaproyecto, valorado en unos 20.000 millones de dólares, fue suspendido en 2021 tras un ataque letal de insurgentes islamistas en la región.
La reanudación se produce luego de que el proyecto quedara estancado y en medio de controversias previas sobre derechos humanos. En 2024, Politico reveló acusaciones de que soldados mozambiqueños destacados en el sitio cometieron abusos graves, incluyendo torturas y desapariciones de unos 200 hombres en tres meses.
Las revelaciones de abusos provocaron la retirada del apoyo financiero de socios clave como el Reino Unido y los Países Bajos, y TotalEnergies enfrentó acusaciones de complicidad en crímenes de guerra, las cuales la compañía ha negado consistentemente.
El diario económico francés Les Echos explica que la insistencia en continuar el proyecto se debe a su escala económica, sugiriendo que es demasiado grande para fracasar para la corporación francesa. El proyecto representa aproximadamente el 20% de las iniciativas de gas de TotalEnergies a nivel global.
Esta decisión en Mozambique contrasta con las recientes tensiones geopolíticas observadas en Europa, donde la prensa ha destacado la designación de los Guardianes de la Revolución de Irán como organización terrorista por parte de la Unión Europea, una medida que generó fuerte oposición interna en Bruselas.
Mientras la UE debate su postura diplomática hacia Teherán, como reportó Il Riformista, TotalEnergies prioriza la viabilidad de su inversión energética a largo plazo, pese a los antecedentes de seguridad y las acusaciones de abusos en el terreno.
La reactivación del proyecto de gas posiciona a TotalEnergies nuevamente en el centro de la geopolítica energética africana, buscando asegurar suministros de gas natural en un contexto de creciente demanda global tras la disrupción de cadenas de suministro.