Rolls-Royce conmemora un triple hito en 2026, con el aniversario de tres de sus vehículos experimentales más influyentes. La compañía celebra los 20, 15 y 10 años desde el debut de los modelos 101EX, 102EX y 103EX, respectivamente.
Estos vehículos, desarrollados durante la "era de Goodwood" de la marca, sirvieron como laboratorios funcionales para la evolución tecnológica y de diseño de la firma. A diferencia de los concept cars tradicionales que exploran ideas abstractas, Rolls-Royce define estos modelos "EX" como vehículos plenamente operativos, diseñados para anticiparse a las necesidades específicas de sus clientes.
Un legado de innovación funcional
El 101EX, presentado en 2006, sentó las bases de los futuros estándares de lujo. Introdujo diversos elementos de diseño que se convirtieron en pilares de la marca, destacando especialmente la característica "Starlight Headliner".
Posteriormente, el debut del 102EX en 2011 marcó la primera gran incursión de la compañía en la electrificación. Este modelo funcionó como un campo de pruebas real para las tecnologías de propulsión eléctrica que, eventualmente, allanaron el camino para el actual modelo Spectre.
El 103EX, presentado en 2016, ofreció una visión radical de un futuro autónomo y eléctrico. Este modelo se centró en integrar la tecnología de manera invisible, transformando la experiencia del pasajero de una conducción activa a un entorno de lujo fluido.
Estos avances forman parte de una tradición de experimentación que se remonta al primer vehículo experimental de la marca en 1919. La compañía utiliza estas plataformas para influir directamente en su lenguaje de diseño actual, en sus capacidades de personalización "Bespoke" y en su cartera tecnológica.