Una nueva investigación de la Reserva Federal muestra que las expectativas de los consumidores estadounidenses respecto al crecimiento salarial futuro se mantuvieron notablemente estables, a pesar de las enormes fluctuaciones tanto en la inflación como en los salarios reales durante la era de la pandemia.
Tras analizar datos de la Encuesta de Expectativas de los Consumidores de la Fed de Nueva York y de las encuestas de consumidores de la Universidad de Michigan, los investigadores Corinne Salter y Daniel Villar hallaron una desconexión entre la realidad económica y el sentimiento de los consumidores.
Aunque la inflación de precios y el crecimiento de los salarios reales experimentaron una volatilidad significativa entre 2021 y 2024, las expectativas sobre la remuneración futura mostraron muy poco movimiento perceptible.
Una desconexión en las expectativas
El estudio destaca una divergencia en la forma en que los consumidores procesan los distintos indicadores económicos. Mientras que las expectativas de inflación aumentaron sustancialmente a la par del alza de los precios antes de retroceder gradualmente, las expectativas salariales no siguieron una trayectoria similar.
Esta falta de movimiento en las expectativas salariales sugiere que es posible que los trabajadores no estén ajustando sus proyecciones de ingresos futuros de la misma manera en que ajustan su percepción del coste de vida.
Los investigadores de la Reserva Federal señalaron que este patrón es especialmente llamativo, dada la reciente etapa de alta inflación y fuerte crecimiento salarial. Los hallazgos sugieren que las expectativas salariales tienden a reaccionar con menos intensidad a los cambios económicos en comparación con las expectativas de inflación.
Comprender esta brecha es fundamental para la política monetaria. La Fed se apoya en el vínculo entre las expectativas de inflación y los salarios para predecir cómo se comportará la inflación a largo plazo.
Si los trabajadores no ajustan sus demandas salariales en función del aumento de los precios, la presión sobre la inflación podría ser menor de lo que sugieren los modelos tradicionales. Por el contrario, el estudio señala que las mayores expectativas de inflación aún pueden impulsar a los trabajadores a buscar nuevos empleos para proteger su ingreso real, incluso si sus expectativas base de crecimiento permanecen estáticas.