La inflación en EE. UU. registró un aumento anual del 3,3% el mes pasado, recortando distancias con el crecimiento del 3,5% observado en el salario promedio por hora durante marzo. Los datos gubernamentales publicados el viernes muestran que la reciente volatilidad de los precios está empezando a superar la remuneración de los trabajadores.
Un incremento de precios del 0,9% entre febrero y marzo situó el salario real promedio por hora en terreno negativo. Los trabajadores percibieron 0,07 dólares menos por hora que el mes anterior, debido a la presión que el aumento de los precios de la gasolina ejerció sobre los presupuestos familiares. Este giro mensual prácticamente anuló las ganancias recientes en los salarios reales.
Este salto del 0,9% en los precios entre febrero y marzo representa un retroceso significativo para los trabajadores. Este repunte, impulsado principalmente por el sector energético, ha borrado los progresos logrados durante la primera parte del año.
Heather Long, economista jefe de Navy Federal Credit Union, señaló que la inflación ya está erosionando gran parte de los recientes aumentos salariales.
“La inflación ya está consumiendo casi la totalidad de las ganancias salariales de los estadounidenses”, afirmó Long en una nota. “Es casi seguro que la inflación superará a los salarios en abril o mayo. Eso es doloroso”.
Long señaló que el actual entorno económico obliga a muchos estadounidenses a tomar decisiones difíciles sobre qué gastos priorizar y cuáles omitir.
La brecha de riqueza se amplía
La disparidad entre el aumento de los costes y el estancamiento de los sueldos afecta de manera desigual a los distintos grupos de ingresos. Un análisis del Bank of America Institute destaca una brecha creciente en la forma en que la inflación impacta a los diversos hogares.
Los hogares de ingresos altos experimentaron un crecimiento salarial tras impuestos del 5,6% en marzo en comparación con el año anterior. Por el contrario, los hogares de ingresos bajos y medios registraron ganancias mucho menores, del 1% y el 2%, respectivamente.
El análisis del Bank of America Institute muestra que el crecimiento del 5,6% para los sectores de ingresos altos proporciona un colchón del que carecen las familias de menores ingresos. Para quienes se encuentran en los niveles de crecimiento del 1% y el 2%, el coste de los productos básicos está aumentando a un ritmo que supera con creces el incremento de sus ingresos.
Michael Pearce, economista jefe para EE. UU. en Oxford Economics, prevé que estos choques de precios impulsados por la energía frenen el gasto de los consumidores durante la primera mitad del año.
Pearce advirtió que el creciente impacto de los costes energéticos en los ingresos reales contribuirá a una menor actividad económica. También señaló que un nuevo repunte en los precios del petróleo o una corrección en el mercado de valores conlleva el riesgo de un escenario en el que el gasto disminuya drásticamente.