La Comisión para el Mercado Financiero (CMF) publicó este lunes una nueva normativa diseñada para reducir las fricciones regulatorias en los mercados de repos y de securitizaciones en Chile.
El regulador busca, según sus propias palabras, generar incentivos para aumentar la liquidez y la profundidad del mercado de renta fija nacional. La medida forma parte de una agenda de desarrollo de mercado delineada por el consejo de la institución.
En el ámbito de las operaciones repo, la nueva norma perfecciona los estándares de Basilea III en el país. El ajuste simplifica el tratamiento regulatorio para determinar los requerimientos de capital por riesgo de crédito.
De acuerdo con la CMF, las operaciones realizadas bajo un convenio marco del Banco Central de Chile podrían alcanzar ponderadores de riesgo de solo 10%. Estos podrían llegar incluso al 0% si se operan con contrapartes clave o mediante Entidades de Contraparte Central reconocidas.
Nuevos criterios para securitizaciones
Respecto a las securitizaciones, la normativa introduce por primera vez el concepto de transferencia significativa de riesgo. Esto permite establecer criterios claros para calcular los requerimientos de capital sobre activos subyacentes o instrumentos retenidos.
La CMF destacó la eliminación de la ponderación por riesgo de crédito del 1.250% en instrumentos securitizados retenidos. Además, el regulador facilitará la inscripción de autosecuritizaciones en su Registro de Valores.
La normativa también flexibiliza los requerimientos para la emisión de mutuos hipotecarios endosables. El objetivo es utilizar estos instrumentos como vehículos para dinamizar el mercado de securitizaciones.
El regulador espera que estos ajustes promuevan una mayor competencia y menores costos de crédito. Al remover barreras, se generan incentivos directos para el crecimiento de estos segmentos estratégicos para la banca.
Finalmente, la CMF señaló que estas modificaciones responden a las recomendaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) realizadas en 2021. Con esto, la regulación local se alinea con las mejores prácticas internacionales.