La Ministra de Finanzas de India, Nirmala Sitharaman, dio a conocer el presupuesto anual para el ejercicio fiscal 2026-27, destacando un incremento en la inversión en infraestructura y medidas para apuntalar la manufactura doméstica en un entorno global incierto. El gobierno busca mantener la disciplina fiscal mientras responde a la ralentización proyectada del crecimiento del PIB debido a las nuevas barreras comerciales.
El elemento central del presupuesto es la continuación de la inversión masiva en capital físico, con un objetivo de gasto en infraestructura que asciende a 12.2 billones de rupias, un aumento de casi el 9% respecto al año anterior. Además, el gasto destinado a defensa se incrementó más del 20% para responder al aumento de las tensiones geopolíticas internacionales, según reportó el Ministerio de Finanzas.
En respuesta a la disminución de la inversión privada y la fuga de capitales, se anunció un impulso significativo a la producción en siete sectores clave, incluyendo tierras raras y centros de datos. Específicamente, se crearán corredores dedicados para minerales de tierras raras en cuatro estados, siguiendo una iniciativa previa de noviembre, y se lanzará una segunda misión de semiconductores con un presupuesto de 436 millones de dólares.
Para atraer inversiones en tecnología, se propuso una exención fiscal hasta 2047 para compañías globales de nube que inviertan en centros de datos en el país y ofrezcan servicios a clientes internacionales. Expertos como Ritika Loganey Gupta de Ernst & Young India señalaron que esto ofrece certeza fiscal a sectores de alta intensidad de capital, acelerando la creación de capacidad, tal como se vio con la inversión de Google el año pasado.
En cuanto a la política fiscal, el gobierno se enfocó en la contención del déficit, proyectando una reducción al 4.3% del PIB para el próximo año. A partir de abril de 2026, la meta se centrará en reducir el ratio deuda/PIB del 56% al 50% para el año fiscal 2030-31, ofreciendo mayor flexibilidad presupuestaria a largo plazo.
El presupuesto no incluyó recortes directos en impuestos personales, ya que los límites de exención se ampliaron el año anterior, y se racionalizó el Impuesto sobre Bienes y Servicios (GST). No obstante, se mejoraron los límites de insumos libres de impuestos para sectores exportadores como el marisco y se permitió la exención de aranceles para componentes de baterías de iones de litio.
El mercado financiero reaccionó negativamente a pesar de las señales de disciplina fiscal, con caídas significativas después de que se anunciara un aumento del Impuesto de Transacciones de Valores (STT) sobre las operaciones de futuros y opciones. Shripal Shah, director general de Kotak Securities, indicó que esto probablemente aumentará los costos de impacto para los operadores y podría enfriar la actividad en el mercado de derivados.