Brasil finalizó el año 2025 con el mayor desempeño histórico en sus exportaciones de carne bovina, lo que subraya la relevancia del sector para la balanza comercial nacional. El volumen total exportado, incluyendo carnes in natura, procesadas, menudencias y subproductos comestibles, ascendió a 3,853 millones de toneladas, lo que representa un incremento del 20,7% respecto al año anterior, según la Asociación Brasileña de Frigoríficos (Abrafrigo).
La facturación total experimentó un avance cercano al 40%, sumando 18.365 millones de dólares, de acuerdo con datos de la Secretaría de Comercio Exterior (Secex) recopilados por Abrafrigo. La entidad señala que la carne bovina brasileña está disminuyendo su dependencia del volumen puro y se está posicionando como un producto de mayor valor añadido, penetrando mercados con exigencias sanitarias más estrictas en un contexto de reordenamiento comercial internacional.
El desempeño se debió a una combinación favorable de expansión significativa en los embarques y un aumento sostenido en los precios promedio a lo largo del periodo. La carne in natura, que constituye cerca del 90% de las exportaciones del segmento, generó 16.590 millones de dólares en ingresos, un alza del 42,3%, con envíos que totalizaron 3,083 millones de toneladas.
Geopolíticamente, el producto brasileño llegó a 177 mercados, evidenciando una estrategia de diversificación aunque la concentración sigue siendo alta. China se mantuvo como el principal comprador, representando el 48,2% del valor total, con movimientos de 8.845 millones de dólares, un aumento del 47,8% frente a 2024. Los Estados Unidos, segundo destino, aportaron 2.064 millones de dólares, creciendo un 25,9% a pesar de las tarifas adicionales aplicadas entre agosto y octubre.
La Unión Europea mostró un crecimiento notable, con un valor exportado de 1.049 millones de dólares, un incremento del 76,5% en valor y 57% en volumen. La formalización del acuerdo Mercosur-UE amplía el potencial, aunque los mecanismos de salvaguarda europeos podrían limitar las ganancias robustas en el corto plazo, según la perspectiva del sector.
Para 2026, el sector proyecta una continuación de la expansión, sustentada en el déficit de oferta global y los precios elevados en mercados clave como EE. UU. La estrategia de la industria incluye la apertura gradual a mercados técnicos complejos como Japón y Corea del Sur, además de consolidar la presencia en Vietnam, país que autorizó importaciones en 2025.
No obstante, Abrafrigo anticipa un ambiente desafiante para el próximo año, marcado por tensiones geopolíticas y la intensificación de disputas comerciales. Un ejemplo es la restricción impuesta por China, que limita las importaciones brasileñas exentas de la tarifa extra-cuota del 55% a 1,1 millón de toneladas.