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Economía

Experto advierte que México necesita más emprendimiento en el sector de semiconductores

Analistas señalan que la falta de cultura emprendedora limita la integración de México en la industria de semiconductores. A pesar de las ventajas del T-MEC y la infraestructura existente, el país enfrenta vacíos institucionales que dificultan la innovación. Se requiere una estrategia nacional para aprovechar la ventana geopolítica actual.

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Mexican Experts Urge Domestic Semiconductor Entrepreneurship Amid Global Shift
Mexican Experts Urge Domestic Semiconductor Entrepreneurship Amid Global Shift
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La industria de semiconductores es crucial para la soberanía tecnológica y la competitividad global. Expertos indican que México requiere mayor participación de emprendedores locales en este rubro. El sector define la capacidad industrial nacional y la seguridad económica del país.

Existe una percepción generalizada de que el emprendimiento en este campo es inalcanzable para la región. José Luis Jáuregui, en una columna publicada en Expansion.mx, señala que el desconocimiento es la causa principal de esta brecha. Los chips no son productos visibles para el consumidor final y su función pasa desapercibida.

Muchos creen erróneamente que se necesita capital extraordinario para entrar al mercado de microchips. Esta visión ignora oportunidades significativas en diseño, pruebas y empaque de componentes avanzados. El costo de no participar en la cadena de valor es mayor que la inversión inicial requerida.

La estructura pública de apoyo al emprendimiento se debilitó significativamente en años recientes. La desaparición del INADEM desconectó a las startups del financiamiento y los fondos de capital riesgo. Este vacío afecta industrias complejas donde la articulación entre gobierno y empresa es vital.

Países como Taiwán y Corea del Sur priorizan esta industria como una misión nacional estratégica. México avanza con cautela mientras otras naciones fortalecen sus capacidades a largo plazo. La ventaja competitiva no proviene solo de fabricar, sino de construir ecosistemas tecnológicos completos.

La ubicación geográfica y el tratado comercial T-MEC ofrecen ventajas competitivas únicas al país. Existen capacidades industriales instaladas y talento técnico disponible en las regiones fronterizas. La infraestructura logística permite una integración regional efectiva con Estados Unidos.

El emprendimiento no debe limitarse a megafábricas de miles de millones de dólares en un solo lugar. Existen puntos de entrada viables en automatización, materiales y servicios de ingeniería especializados. La cadena de valor incluye componentes de soporte y soluciones para la logística de suministro.

La industria automotriz demostró que México puede construir sectores productivos de escala global. Lo que hoy es una fortaleza consolidada tomó décadas de apuesta estratégica y paciencia financiera. Los semiconductores requerirán un proceso similar de maduración para generar resultados sostenibles.

La relocalización de cadenas de suministro abre una ventana histórica para la diversificación productiva. Estados Unidos busca fortalecer la capacidad regional en Norteamérica ante la presión geopolítica asiática. El interés global en la tecnología incentiva la reconfiguración de la manufactura industrial.

Aprovechar la oportunidad exige formar talento especializado y facilitar la infraestructura necesaria. Se debe asumir que la industria debe ocupar un lugar prioritario en la agenda económica nacional. El país puede pasar de ensamblar componentes a diseñar y liderar en el mercado global.

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