El presidente de Estados Unidos anunció el lunes el lanzamiento de un fondo estratégico de minerales críticos denominado 'Project Vault', el cual movilizará dos mil millones de dólares en capital privado junto con un préstamo de diez mil millones de dólares del Banco de Exportación e Importación de EE. UU. El objetivo central de esta medida es garantizar que las empresas y trabajadores estadounidenses no se vean afectados por futuras escaseces de materiales esenciales, como las tierras raras.
Esta acción representa el esfuerzo más reciente de la administración para tomar control sobre la producción de materiales críticos, buscando reducir la dependencia de otras naciones, particularmente China, que ha utilizado sus exportaciones como palanca geopolítica. El plan se suma a una serie de inversiones federales previas destinadas a fortalecer la cadena de suministro nacional, según el análisis de Al Jazeera.
Entre las inversiones previas, la administración adquirió participaciones accionariales en siete empresas en dos mil veinticinco, convirtiendo subvenciones federales en posiciones de propiedad. Esto incluye una participación del diez por ciento en USA Rare Earth, que planea establecer instalaciones de producción de imanes y elementos de tierras raras en suelo estadounidense, apoyada por fondos de la Ley CHIPS.
Además, el gobierno tomó una participación de aproximadamente el diez por ciento, valorada en mil novecientos millones de dólares, en Korea Zinc para financiar un fundidor en Tennessee mediante una empresa conjunta. También se adquirieron participaciones minoritarias en Trilogy Metals para desarrollar proyectos en Alaska y en Lithium Americas para asegurar el suministro de litio para vehículos eléctricos en Nevada.
El gobierno también adquirió una participación de casi el diez por ciento en Intel en agosto, buscando financiar la expansión de su capacidad de fabricación doméstica de semiconductores. Esta estrategia de compra de acciones es inusual en la historia reciente de EE. UU., aunque tuvo precedentes durante la crisis financiera de dos mil ocho con el programa TARP.
Analistas señalan que, a diferencia de las intervenciones de dos mil ocho, este enfoque parece más medido, buscando generar retornos y atraer capital adicional, según Nick Giles, analista de B Riley Securities. Sin embargo, la medida ha generado críticas políticas, con algunos legisladores republicanos calificándola de una extralimitación gubernamental.
Geopolíticamente, expertos como Babak Hafezi, profesor de la American University, consideran que asegurar el control nacional sobre la extracción y producción es vital, dado que China domina casi el noventa por ciento de la producción mundial de tierras raras. Esta dependencia crea un punto de estrangulamiento que podría ser usado para influir en la política exterior estadounidense.
El mercado reaccionó de forma mixta a la noticia del nuevo fondo, con acciones como MP Materials e Intel subiendo, mientras que Lithium Americas y Korea Zinc experimentaron caídas significativas. El desarrollo de 'Project Vault' subraya la creciente prioridad estratégica que Washington otorga a la seguridad material frente a la competencia global.