El ministro de Vivienda, Iván Poduje, confirmó durante una visita a la Comisión de Vivienda de la Cámara de Diputados que se suspenderá el financiamiento de la última etapa del eje Nueva Alameda. La decisión afecta directamente la continuidad de la gran ciclovía que se planeaba conectar Plaza Italia con el sector de Pajaritos. Poduje explicó que su cartera ha comprometido casi todo su presupuesto por deudas de arrastre heredadas.
Entre las construcciones afectadas se encuentran específicamente las obras de la Nueva Alameda-Providencia, las cuales fueron calificadas por el ministro como carísimas. Según informó el medio The Clinic, lo que se verá impactado es el financiamiento de la última etapa de la ciclovía del proyecto. Este tramo de ocho kilómetros tenía un presupuesto ya aprobado con más de ocho mil millones de pesos.
Originalmente, la ciclovía buscaba conectar la Plaza Italia con la avenida Pajaritos a través de la Alameda, convirtiéndose en la más larga de todo el país. Sin embargo, esto deberá esperar y ahora la vía se limitará entre Plaza Italia y Exposición. La autoridad señaló que no tienen prioridad para hacer las obras que estaban comprometidas previamente.
La situación fue lamentada por el gobernador de Santiago, Claudio Orrego, quien fue el impulsor de la iniciativa original. La autoridad llamó a reingresar el proyecto en el presupuesto nacional para garantizar su cumplimiento. Orrego argumentó que una ciudad integral no se construye con borrones y cuenta nueva en sus planes urbanísticos.
El gobernador explicó que el proyecto busca unir Estación Central con Maipú, desde Exposición hasta Pajaritos, en una tercera etapa. Agregó que es necesario hacer de Santiago una ciudad más humana, donde pedalear sea un derecho y no un peligro para la ciudadanía. Esta declaración refleja la tensión entre las prioridades locales y las restricciones fiscales nacionales.
El último tramo de la ciclovía no es lo único pendiente del proyecto Nueva Alameda en la capital. Aún está pendiente la remodelación del Nudo Pajaritos y del Parque Santiago Bueras, cuyo futuro se desconoce en este momento. La incertidumbre sobre estas obras genera dudas sobre la viabilidad del corredor de movilidad sostenible.
Este recorte presupuestario ocurre en un contexto donde el gobierno enfrenta desafíos para cubrir obligaciones financieras históricas. La decisión de priorizar el pago de deudas sobre la inversión en infraestructura vial genera debate entre los sectores públicos. Los analistas económicos sugieren que esto podría retrasar otros proyectos de desarrollo urbano en la región metropolitana.
La falta de financiamiento obliga a replantear la logística de transporte en los sectores de Estación Central y Lo Prado. Sin la conexión completa, los usuarios de bicicletas enfrentarán trayectos fragmentados que no cumplen el objetivo de movilidad activa. Las autoridades locales deberán buscar alternativas para mitigar el impacto en la población usuaria de la vía.
El ministerio deberá definir cómo reasignará los fondos restantes para atender otras necesidades urgentes del sector habitacional. Se espera que la cartera de Vivienda presente un nuevo plan de inversión para los próximos meses. La comunidad espera una respuesta clara sobre el destino de los proyectos que quedaron en el limbo presupuestario.
Este episodio marca un hito en la gestión de infraestructura pública reciente. Los ciudadanos observarán atentamente si se logra reingresar el financiamiento en futuras actualizaciones presupuestarias. Mientras tanto, el proyecto permanece en espera hasta que se resuelva la situación fiscal del gobierno.