Un documental de 104 minutos centrado en la vida de la ex Primera Dama esloveno-estadounidense, Melania Trump, se estrena esta semana, ofreciendo un acceso íntimo a los 20 días previos a la investidura presidencial de enero de 2025. La película, titulada simplemente Melania, busca retratar aspectos personales y diplomáticos, aunque surge en un contexto de tensiones económicas y geopolíticas en Estados Unidos, según reportó Al Jazeera.
El elemento más noticioso es el elevado costo asociado a la producción y distribución, con Amazon MGM Studios pagando 40 millones de dólares por los derechos, además de 35 millones para una campaña publicitaria agresiva. Este desembolso supera en 26 millones de dólares la oferta del segundo postor, Disney, lo que alimenta especulaciones sobre si la compra fue un intento de ganar influencia con la administración Trump.
Melania Trump participó como productora ejecutiva, lo que le otorgó un control editorial sustancial y, según informes de AFP, le correspondería recibir el 70% de los 40 millones de dólares del acuerdo. El productor Marc Beckman afirmó que la cinta no es política, sino que se enfoca en moda, diplomacia y la protección del Servicio Secreto, aunque el tráiler muestra interacciones privadas con el expresidente.
El estreno se programó para el jueves en el Kennedy Center for the Performing Arts en Washington, D.C., una institución sobre la cual el expresidente Trump ha ejercido influencia. Previamente, se realizó una proyección privada en la Casa Blanca el 24 de enero, a la que asistieron ejecutivos de negocios, lo que subraya los lazos entre la producción y círculos de poder económico.
Las expectativas de taquilla iniciales son modestas, con proyecciones de ingresos de entre 1 y 5 millones de dólares en el fin de semana de estreno en Norteamérica, lo que sugiere que el filme no recuperará su inversión inicial. La recepción crítica preliminar es igualmente débil, con reportes de ventas de entradas “suaves” en cines importantes del Reino Unido.
El documental también marca el regreso a la dirección de Brett Ratner, cuya carrera se vio afectada por acusaciones de agresión sexual en 2017, aunque él niega las acusaciones y fue elogiado por Trump y Beckman. La participación de Ratner se vincula a la reciente fusión de Paramount Studios con Skydance Media, aprobada por la administración Trump, que colocó a David Ellison, hijo de un aliado cercano, al mando de las operaciones.
Analistas comparan el presupuesto con documentales políticos de alto perfil, como Fahrenheit 9/11 de Michael Moore, que tuvo un presupuesto mucho menor ajustado por inflación y generó ingresos significativamente mayores en su apertura. Esta disparidad refuerza la narrativa de que el alto precio pagado por Amazon podría ser una transacción de favor político más que una inversión puramente comercial.
La controversia se extiende internacionalmente; en Sudáfrica, las principales cadenas de cine retiraron el documental citando el “clima actual”, en un momento de tensión diplomática entre Pretoria y Washington. Expertos como Ted Hope sugieren que la compra por parte de Amazon equivale a “ganarse el favor” de la administración.