Capgemini, la consultora tecnológica francesa, confirmó que pondrá en venta su filial estadounidense tras la controversia suscitada por un contrato de 365 millones de dólares con la agencia de inmigración y aduanas de Estados Unidos (ICE). La decisión busca poner fin a las tensiones generadas por el trabajo de la subsidiaria proporcionando herramientas para la identificación de extranjeros.
El anuncio fue bien recibido por el gobierno francés, que había observado el desarrollo de la situación con preocupación. La presión interna, ejercida por empleados y sindicatos, fue un factor determinante, instando a la empresa a cesar cualquier colaboración futura con agencias de seguridad e inmigración consideradas polémicas.
El contrato específico involucraba la provisión de servicios tecnológicos para las operaciones de ICE, lo que desencadenó protestas y llamados al boicot por parte de grupos de derechos civiles. Capgemini busca así mitigar el daño reputacional asociado a esta colaboración gubernamental en suelo norteamericano.
Además de las repercusiones éticas y políticas, la compañía enfrenta desafíos operativos y económicos en su mercado doméstico. Reportes indican que Capgemini también está lidiando con una desaceleración general del negocio, lo que llevó a la reciente decisión de recortar 2.400 puestos de trabajo en Francia.
La venta de la unidad estadounidense representa una reorientación estratégica significativa para el grupo multinacional. La empresa busca desvincularse de proyectos sensibles que generan fricciones con su base laboral y el clima político en Europa.
Analistas observan este movimiento como un ejemplo de cómo las consideraciones geopolíticas y sociales están forzando a las grandes corporaciones de servicios tecnológicos a reevaluar sus carteras de contratos en el extranjero. La gestión de la reputación corporativa se vuelve tan crucial como la rentabilidad en ciertas jurisdicciones.
Se espera que el proceso de venta se acelere en los próximos meses, permitiendo a Capgemini concentrar sus recursos en otras áreas de su negocio global. La compañía no especificó el valor estimado de la subsidiaria en el comunicado oficial emitido, según reportó France 24.