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Economía

Bolsa Mexicana de Valores cae más de 10% por tensión en Medio Oriente

La Bolsa Mexicana de Valores perdió más del 10% desde el inicio del conflicto en Irán mientras el peso se deprecia. Los mercados globales reaccionan a la volatilidad energética y la incertidumbre geopolítica que afecta a las economías emergentes.

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Mexican Stock Market Plummets 10% Amid Middle East Conflict Escalation
Mexican Stock Market Plummets 10% Amid Middle East Conflict Escalation
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La Bolsa Mexicana de Valores experimentó una caída significativa este viernes frente al deterioro de las relaciones internacionales en Medio Oriente. El índice principal retrocedió un punto y medio por ciento mientras la tensión bélica entre Estados Unidos e Irán se intensificaba. Los inversionistas locales ajustaron sus carteras ante la incertidumbre sobre el suministro energético global y la inflación potencial. La volatilidad se extendió rápidamente a las divisas locales.

El índice S&P/BMV IPC cerró en 64,122.14 unidades, marcando una baja de 1.65% durante la sesión. Desde el comienzo de los conflictos armados en la región, la pérdida acumulada supera el 10% del valor inicial. Esta volatilidad refleja la sensibilidad de los mercados emergentes ante eventos geopolíticos externos que afectan el flujo de capitales. Los analistas prevén que la situación se mantenga inestable.

El peso mexicano también mostró debilidad frente a la divisa estadounidense en la sesión comercial de la BMV. La moneda nacional cotizó a 17.89 pesos por dólar, lo que representa una depreciación de casi 1% en comparación con el cierre anterior. Los analistas de Banco Base señalaron que esta pérdida coincide con el fortalecimiento del dólar en los mercados globales. La presión se mantiene por la incertidumbre geopolítica.

La aversión al riesgo impulsada por los ataques de Irán contra países vecinos alimentó la salida de capitales de mercados emergentes. El Banco Base indicó que la persistencia de la inestabilidad en la región explica la presión sobre la producción de energéticos. Los flujos de inversión buscan refugio en activos más seguros ante el panorama incierto que domina las noticias internacionales. La volatilidad afecta a múltiples sectores económicos.

En Estados Unidos, los principales índices bursátiles también abrieron a la baja preocupados por la inflación global. El Dow Jones descendió 0.25% mientras el Nasdaq cayó 0.49% en las primeras horas de operaciones. El precio del petróleo se mantiene como el principal factor de preocupación para los economistas estadounidenses y sus bancos centrales. La reacción fue inmediata en Wall Street.

Los mercados asiáticos registraron pérdidas sustanciales antes de que las declaraciones israelíes moderaran el pánico generalizado. El Nikkei 225 cerró con una caída de 3.38% y el Hang Seng de Hong Kong retrocedió 0.88% en la sesión nocturna. La volatilidad en estos mercados precedió a la apertura de las bolsas en América del Norte y Europa con mayor incertidumbre. Las sesiones asiáticas fueron decisivas.

El precio del petróleo Brent retrocedió 2.55% hasta los 105.88 dólares tras las declaraciones del primer ministro de Israel. Benjamin Netanyahu aseguró que Irán estaría a punto de quedar diezmado y que el conflicto terminaría más rápido de lo imaginado. Estas palabras tranquilizaron temporalmente a los participantes del mercado energético y redujeron los temores de escasez. El escenario cambió rápidamente.

Stephen Innes, analista de SPI Asset Management, observó que las declaraciones recientes de Netanyahu han calmado a los inversores institucionales. El estratega señaló que la percepción de una victoria israelí reduce los temores sobre una interrupción prolongada del suministro. Sin embargo, la incertidumbre sobre los plazos exactos del conflicto permanece vigente para el mercado internacional. La confianza se recuperó parcialmente.

Para la economía mexicana, estos movimientos en los mercados globales podrían influir directamente en las expectativas de inflación local. La dependencia de importaciones energéticas y la volatilidad del tipo de cambio son factores críticos para el Banco de México. Los reguladores monitorearán de cerca el impacto en los precios internos de combustibles y alimentos para la población. La política monetaria podría ajustarse.

Los analistas recomiendan observar la evolución de las negociaciones diplomáticas en las próximas semanas para determinar el rumbo económico. La estabilidad de los precios de la energía será determinante para el comportamiento de la BMV y el peso mexicano. Cualquier escalada adicional en Medio Oriente podría forzar a los inversionistas a buscar activos refugio nuevamente. El mercado mantiene la cautela.

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