Pershing Square, la firma del inversor multimillonario Bill Ackman, lanzó este martes una oferta de adquisición por 64.310 millones de dólares por Universal Music Group (UMG). La propuesta, estructurada como una oferta mixta de efectivo y acciones, valora al gigante musical en aproximadamente 30,40 euros (35 dólares) por acción.
Esta oferta representa una prima del 78 por ciento sobre el precio de cierre más reciente de UMG, que se situó en 17,10 euros. El movimiento marca un giro significativo en la búsqueda de cinco años de Ackman por hacerse con la compañía, que alberga a superestrellas mundiales como Taylor Swift, Billie Eilish y Kendrick Lamar.
Rumbo a Nueva York
Un elemento central de la propuesta de Ackman es el plan para trasladar la cotización bursátil de UMG de Ámsterdam a la Bolsa de Nueva York. Ackman sostiene que una cotización en Estados Unidos atraería a una base de inversores más amplia, incluidos los fondos indexados, lo que podría traducirse en ganancias más sólidas y una mayor valoración corporativa.
Las acciones de UMG se dispararon un 13 por ciento tras el anuncio. Mientras tanto, el Grupo Bolloré y Vivendi, los principales accionistas de UMG, vieron cómo sus acciones subían un 5 y un 10 por ciento, respectivamente.
A pesar de la agresividad de la oferta, Ackman ha mantenido una postura relativamente amistosa hacia la dirección actual. Afirmó que el presidente y director ejecutivo de UMG, Lucian Grainge, debería permanecer en su cargo. Según Ackman, ambos se reunieron recientemente para cenar y discutir la fusión, y Grainge alentó la presentación formal de la oferta.
La carta de Ackman a la junta directiva de UMG destaca el deseo de implementar cambios en la gobernanza, incluida la designación del ex superagente de Hollywood Michael Ovitz como presidente de la junta. Pershing Square también pretende asegurar dos puestos en la junta para sus propios representantes.
Sin embargo, el camino hacia la adquisición sigue siendo complejo. Ackman debe asegurar el apoyo de los principales accionistas, incluida la familia Bolloré, que controla el 80 por ciento de los derechos de voto. La china Tencent también posee una participación significativa en la empresa.
Los inversores han expresado su frustración con el desempeño de UMG desde su salida a bolsa en 2021, señalando que el precio de la acción ha caído casi un tercio desde entonces. Los analistas de Wells Fargo apuntan a la desaceleración del crecimiento del streaming y a la amenaza de la disrupción de la IA como los factores principales detrás del lento rendimiento de la compañía en el mercado.
Ackman ha criticado anteriormente a UMG por tener un "balance infrautilizado" y por su gestión de una inversión de 2.700 millones de euros en Spotify. Pershing Square, que actualmente posee una participación del 4,7 por ciento en UMG, intentó adquirir la empresa a través de una sociedad instrumental en 2021. Aquel esfuerzo fue archivado debido al escrutinio regulatorio, lo que llevó a Pershing Square a convertirse en un inversor directo.