La Era
Cultura

Sudáfrica lidera la tendencia de prohibir móviles en colegios ante el declive de la concentración estudiantil

Ante el aumento de trastornos de déficit de atención, una escuela en Ciudad del Cabo implementó una política de 'cero móviles', una medida que ya adoptan 400 centros sudafricanos. La tendencia refleja una creciente preocupación global sobre el impacto de la tecnología en la capacidad cognitiva de los jóvenes.

La Era

Global Education Under Scrutiny: South African Schools Mandate Phone Bans Amid Rising Concentration Deficits
Global Education Under Scrutiny: South African Schools Mandate Phone Bans Amid Rising Concentration Deficits

Una institución educativa en Ciudad del Cabo, Sudáfrica, ha decidido eliminar por completo el uso de teléfonos móviles en el campus, una medida adoptada tras observar un marcado incremento en los trastornos de déficit de atención entre sus alumnos durante los últimos cinco años. Este movimiento, que se implementó sin generar la esperada resistencia por parte de los estudiantes, subraya una creciente alarma pedagógica y social respecto a la distracción digital.

La decisión de esta escuela refleja una tendencia internacional. Gobiernos y sistemas educativos en diversas latitudes están reevaluando la ubicuidad de los dispositivos inteligentes en entornos de aprendizaje, citando la correlación entre el uso constante de redes sociales y la disminución de la capacidad de concentración sostenida en adolescentes.

En el contexto sudafricano, esta política ya no es un caso aislado. Fuentes indican que aproximadamente 400 escuelas en el país han implementado medidas similares, buscando restaurar un ambiente propicio para el estudio profundo y la interacción directa, elementos que se ven comprometidos por las notificaciones constantes y la multitarea digital.

Desde una perspectiva económica y educativa, la restricción de dispositivos representa un intento de optimizar el capital humano en formación. La capacidad de concentración es un insumo crítico para el rendimiento académico, y su erosión puede tener repercusiones a largo plazo en la competitividad laboral de las futuras generaciones.

Aunque los detalles sobre la aplicación y el monitoreo de esta prohibición varían, el consenso emergente entre los administradores escolares parece ser que los beneficios cognitivos superan las incomodidades logísticas o las quejas iniciales. La experiencia de esta institución en Ciudad del Cabo se convierte en un caso de estudio relevante para otros mercados emergentes y desarrollados.

El debate global sobre la regulación de la tecnología para menores se intensifica, moviéndose del ámbito de la privacidad y el bienestar emocional hacia el impacto directo en la adquisición de conocimientos. Esta ola de prohibiciones celulares en escuelas sudafricanas podría sentar un precedente regional sobre cómo las sociedades responden a la invasión digital en la infancia y adolescencia.

Este fenómeno no solo tiene implicaciones pedagógicas, sino también geopolíticas, al reflejar cómo distintas naciones priorizan la salud mental y el rendimiento educativo frente a la adopción irrestricta de la tecnología móvil. La Era seguirá analizando las implicaciones de estas políticas disruptivas. (Fuente: France24.com, reportado originalmente el 29/01/2026).

Comentarios

Los comentarios se almacenan localmente en tu navegador.