La UEFA ha rechazado la queja formal presentada por el Barcelona respecto a una mano discutida durante el partido de ida de los cuartos de final de la Champions League contra el Atlético de Madrid. La decisión, emitida este martes, pone fin al intento del club de impugnar el arbitraje del encuentro de la semana pasada.
El Comité de Control, Ética y Disciplina de la UEFA declaró oficialmente la protesta como "inadmisible" el 13 de abril de 2026. El fallo llega apenas unas horas antes de la celebración del partido de vuelta de la eliminatoria.
El Atlético de Madrid se impuso en la ida por 2-0 en el Camp Nou. El encuentro estuvo marcado por una acción polémica que involucró al defensa atlético Marc Pubill.
Los dirigentes del Barcelona argumentaron que Pubill utilizó la mano para interceptar el balón. El incidente ocurrió después de que un pase, que parecía ser un saque de meta, fuera dirigido hacia el defensa.
Denuncias por errores arbitrales
La directiva del Barcelona calificó la omisión del árbitro de no señalar penalti como un "error grave". El club sostuvo que dicha decisión tuvo un impacto directo en el resultado del partido.
La queja del club también cuestionó el uso del sistema de videoarbitraje (VAR). Los responsables del Barcelona alegaron que el equipo de VAR no instó al árbitro Istvan Kovacs a revisar la acción específica de la mano.
"El Barcelona presentó una protesta en relación con una decisión arbitral", señaló la UEFA en un comunicado. "El 13 de abril de 2026, el Comité de Control, Ética y Disciplina de la UEFA declaró la protesta inadmisible".
Esta decisión deja al cinco veces campeón de la Champions League frente a una desventaja de dos goles. El Barcelona deberá afrontar el partido de vuelta perdiendo 2-0, sin posibilidad de que el marcador del primer encuentro sea corregido.