La casa donde creció la legendaria figura del fútbol argentino, Diego Maradona, se ha transformado en un comedor comunitario para asistir a los vecinos del barrio de Fiorito, en el Gran Buenos Aires. Situado en la calle Amazor 523, el espacio brinda comida y ropa a los residentes que enfrentan situaciones de extrema vulnerabilidad.
En el patio, voluntarios preparan alimentos en grandes ollas, distribuyendo guiso de pollo y otras comidas a quienes llegan con sus propios recipientes. De fondo suena la cumbia mientras los vecinos se reúnen en el lugar que alguna vez fue testigo de la infancia de pobreza del 'Pibe de Oro'.
Alivio en medio de la crisis económica
El comedor atiende a una comunidad de aproximadamente 50.000 habitantes, muchos de los cuales atraviesan dificultades tras la implementación de las radicales reformas de libre mercado del presidente Javier Milei. Si bien las estadísticas oficiales sugieren una leve reducción de la pobreza gracias a la baja de la inflación, los informes del Banco Central indican que las finanzas familiares siguen en crisis.
Diego Gavilán, un cartonero de la zona, empezó a recurrir al comedor tras las elecciones de diciembre de 2023. "No se llega a fin de mes", comentó Gavilán.
Gavilán destacó el carácter simbólico de esta ayuda, recordando la historia del ídolo con el barrio. "Él sufrió mucha hambre aquí cuando era chico. Que la gente del barrio reciba un plato de comida es algo especial", afirmó.
Añadió que la labor se alinea con los valores del difunto jugador: "Diego diría que hay mucha hambre y que tenemos que ayudar, porque la necesidad es muy grande".
El espacio funciona sin un salón de comedor, utilizando fogones a cielo abierto para cocinar. Los trabajadores reparten la comida en bolsas a quienes esperan en la entrada.
María Torres, una de las cocineras del centro, señaló que la reconversión de la casa es una respuesta directa al hambre que se vive actualmente en la zona. "La gente está pasando hambre", dijo Torres.