Marius Borg Høiby, hijastro de la Princesa Heredera Mette-Marit, comparecerá ante el tribunal de distrito de Oslo esta semana para enfrentar cargos graves que incluyen cuatro acusaciones de violación, agresión y delitos relacionados con drogas. La Casa Real noruega ha optado por no enviar representación oficial al juicio, que se proyecta como el más significativo en años para la monarquía escandinava, según reportó la prensa local.
El Palacio Real ha enfatizado que Høiby, de 29 años, no es un miembro oficial de la familia real ni una figura pública, a pesar de su estrecha relación con el Príncipe Heredero Haakon y el Rey Harald V. No obstante, la presencia de la prensa internacional es notable, y el tribunal ha impuesto una prohibición de fotografía dentro de la sala, según informaron medios noruegos.
Høiby ha admitido cargos menores, como abuso físico y destrucción de propiedad contra una expareja, pero niega los cargos más serios, según declaraciones de su defensa citadas por abogados. Las acusaciones de violación se remontan a 2018 y alegan actos sexuales cometidos mientras las mujeres estaban incapacitadas, lo cual constituye violación bajo la ley noruega.
Expertos en medios señalan que este es un momento delicado para la Corona, que tradicionalmente sirve como modelo a seguir en Noruega. Ulf Andre Andersen, quien reveló la historia inicialmente para la revista Se og Hør, calificó el momento como peligroso para la imagen institucional. El Príncipe Heredero Haakon abordó públicamente la situación, expresando amor por su hijastro y preocupación por las presuntas víctimas.
La Princesa Heredera Mette-Marit, quien enfrenta problemas de salud graves que requieren un posible trasplante de pulmón, expresó previamente su frustración por las críticas sobre cómo manejaron los problemas de su hijo, según declaraciones recogidas por la emisora pública NRK.
El caso se complica por la exposición de otras figuras cercanas a la realeza, incluyendo la controversia previa de la Princesa Märtha Louise y las recientes revelaciones sobre los vínculos de la Princesa Heredera con Jeffrey Epstein. Analistas sugieren que, aunque la monarquía mantiene un alto índice de aprobación (73% según Norstat a finales del año pasado), estos sucesivos escándalos erosionan la confianza.
El juicio se centrará en el testimonio de varias mujeres, incluyendo una influencer conocida, cuyas alegaciones de agresión forman parte de la acusación formal. La cobertura mediática subraya el dolor que enfrentarán las víctimas al ver sus experiencias íntimas examinadas públicamente durante las próximas siete semanas.