La presidenta del Museo del Louvre, Laurence des Cars, dimitió de su cargo, una decisión aceptada por el presidente francés, Emmanuel Macron, según informó el Elíseo este martes. Macron calificó el acto como una muestra de responsabilidad, señalando que el museo más grande del mundo requiere ahora tranquilidad para implementar proyectos esenciales de modernización y seguridad.
La gestión de Des Cars estuvo marcada por varios incidentes graves desde que asumió la dirección en 2021, incluyendo un robo de ocho joyas de la Corona francesa en octubre pasado. A pesar de las detenciones de los responsables materiales, las piezas de valor patrimonial incalculable no han sido recuperadas, exponiendo fallas significativas en los protocolos de seguridad del recinto.
Posteriormente, el museo enfrentó problemas estructurales, como el cierre de una galería de antigüedades griegas debido a la fragilidad de vigas en el cuadrilátero Sully. Además, se reportaron inundaciones en la biblioteca de antigüedades egipcias por tuberías obsoletas, dañando documentos y obras históricas.
La acumulación de deficiencias operativas provocó un malestar considerable entre los empleados, quienes organizaron huelgas durante el fin de año y a principios de 2026 para exigir mejoras en las condiciones laborales y de infraestructura. Estos paros causaron el cierre temporal del museo en varias jornadas.
Recientemente, la dirección del Louvre detectó una red de fraude a gran escala en la venta de entradas y guías turísticos, añadiendo otra crisis a la lista. Un día después de este anuncio, nuevas roturas de tuberías causaron otra inundación que forzó el cierre de más salas, evidenciando la obsolescencia de las instalaciones.
Des Cars había advertido al Gobierno meses antes sobre la "obsolescencia inquietante" de las infraestructuras, diseñadas originalmente para cuatro millones de visitantes, cifra muy inferior a los casi nueve millones que acuden anualmente. La investigación del robo también reveló que el plan general de seguridad, que Des Cars consideró insuficiente, no se había implementado plenamente.
Para abordar estos problemas, Macron impulsó el proyecto 'Louvre – Nouvelle Renaissance', que contempla una nueva entrada y una sala dedicada a La Gioconda. La expresidenta, historiadora del arte, debía comparecer ante la Asamblea Nacional en los próximos días para discutir la situación del museo.