El presidente de Francia, Emmanuel Macron, confirmó este martes la dimisión de Laurence des Cars como presidenta del Museo del Louvre, una decisión que llega tras un periodo marcado por el espectacular robo de joyas valoradas en aproximadamente cien millones de dólares en octubre.
Des Cars, quien se convirtió en 2021 en la primera mujer al frente de la institución, había presentado su renuncia inicialmente a la ministra de Cultura, Rachida Dati, quien la rechazó, según reportes posteriores a la prensa francesa.
La presión sobre la dirección aumentó significativamente a medida que avanzaba la investigación judicial y parlamentaria sobre el atraco, sumándose a controversias internas relacionadas con fugas de agua y una significativa red de fraude en la venta de entradas.
El robo de ocho joyas de la Corona del siglo XIX, perpetrado a plena luz del día con la ayuda de un montacargas, sigue sin resolverse, aunque cuatro sospechosos fueron detenidos, confirmando temores previos sobre la vulnerabilidad del museo.
Macron justificó la renuncia como un "acto de responsabilidad" necesario para dotar al Louvre de una "calma y un nuevo impulso fuerte", permitiendo el relanzamiento de proyectos cruciales de seguridad y modernización.
La presidenta saliente declaró a *Le Figaro* que, si bien está orgullosa de su trabajo, las condiciones actuales impedían el avance necesario, justo un día antes de su comparecencia ante una comisión parlamentaria sobre seguridad museística.
El sucesor deberá impulsar el plan "Louvre-Nuevo Renacimiento", que incluye la creación de una nueva entrada para 2031, dado que la pirámide actual, diseñada para cuatro millones de visitantes, acogió a nueve millones en 2024.
Como nuevo encargo, Des Cars asumirá una misión relacionada con la cooperación entre grandes museos internacionales en el marco de la presidencia francesa del G7, según fuentes de la presidencia.