El astro puertorriqueño Bad Bunny se alzó con el premio a Álbum del Año en la 68ª edición de los Premios Grammy, un logro histórico para la música en español, según reportó France 24.
El artista utilizó su plataforma en el evento para denunciar la actual represión migratoria llevada a cabo por las autoridades de inmigración de Estados Unidos (ICE).
Bad Bunny dedicó explícitamente el galardón a la comunidad inmigrante, señalando las dificultades que enfrentan en el contexto político actual. Este discurso se suma a una tendencia de artistas que utilizan grandes escenarios para emitir comentarios sociopolíticos, tal como hicieron otros galardonados esa noche.
El álbum premiado, “Debí Tirar Más Fotos”, fue aclamado por la crítica, consolidando su estatus no solo como figura musical global sino también como voz influyente en temas de justicia social.
La noche también destacó otros hitos, incluyendo al rapero Kendrick Lamar, quien se estableció como el artista de hip-hop con más premios Grammy en la historia.
El uso de la ceremonia por parte de figuras prominentes para abordar temas sensibles como la inmigración subraya la creciente intersección entre la cultura popular y la agenda geopolítica en Estados Unidos.
Este evento resalta cómo las celebridades continúan moldeando el debate público, utilizando su influencia económica y cultural para presionar por cambios en la política interna estadounidense.