Varias celebridades de la música aprovecharon el escenario de la ceremonia de los Grammy para expresar su rechazo a la intensificación de las operaciones de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) del gobierno estadounidense, según reportó Al Jazeera.
Artistas prominentes como Bad Bunny y Billie Eilish portaron distintivos con la frase "ICE OUT" y dedicaron parte de sus discursos a denunciar las redadas que han generado protestas significativas y han estado vinculadas a detenciones fatales.
El cantante puertorriqueño Bad Bunny, al recibir un premio por su álbum, declaró: "Somos humanos, y somos estadounidenses", en un claro desafío a la narrativa que rodea a los inmigrantes. Su aparición en el medio tiempo del Super Bowl ha sido objeto de advertencias por parte de la Secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, sobre la presencia de agentes federales.
Billie Eilish también se unió a la protesta, afirmando desde el podio: "Jódanse ICE. Nadie es ilegal en tierra robada", según declaraciones recogidas en la cobertura del evento.
El vocalista de la banda OK Go, Damian Kulash, comentó a Reuters que celebrar en el contexto de las acciones gubernamentales se sentía "un poco irresponsable", aludiendo a que el gobierno ha movilizado fuerzas para atacar a su propia población.
Otros artistas, como Justin Vernon de Bon Iver, optaron por gestos simbólicos, vistiendo un silbato en honor a los observadores legales que documentan las acciones de los agentes federales en las calles.
Jess Morales Rocketto, directora ejecutiva del grupo de defensa latina Maremoto, señaló que esta manifestación iba más allá de un simple momento de alfombra roja, indicando que existe una presión corporativa de sellos discográficos y socios comerciales que podría obstaculizar la expresión política de los artistas.
Este movimiento de figuras públicas se produce en un momento de creciente desaprobación pública hacia las operaciones de ICE, exacerbada por incidentes como el tiroteo fatal de dos ciudadanos estadounidenses por agentes federales y la detención temporal del niño Liam Conejo Ramos y su padre.