Carlos Alcaraz, de España, hizo historia este domingo al asegurar el Abierto de Australia 2026, completando el Grand Slam de carrera a la edad de veintidós años. El joven tenista superó al serbio Novak Djokovic por 2-6, 6-2, 6-3, 7-5 en el Rod Laver Arena, negándole al veterano la oportunidad de alcanzar un título mayor número 25, según reportó aljazeera.com.
El encuentro, que se extendió por tres horas y dos minutos, evidenció la presión del momento, con Alcaraz admitiendo posteriormente que sus piernas temblaban mientras servía para el campeonato. Esta victoria añade el trofeo australiano a sus colecciones del Abierto de Francia, Wimbledon y el US Open, posicionándolo como el tenista más joven en acumular siete títulos de Grand Slam.
Djokovic, quien domina el torneo australiano con diez títulos previos, comenzó el partido con autoridad, llevándose el primer set rápidamente al romper el servicio de Alcaraz en dos ocasiones. Sin embargo, el español respondió con ímpetu, igualando el marcador en el segundo set con idéntico resultado, demostrando potencia y velocidad renovadas.
El triunfo de Alcaraz supera el récord de su compatriota Rafael Nadal, quien había completado el Grand Slam de carrera a una edad superior, marcando un hito significativo en la trayectoria del jugador de Murcia. Para Djokovic, esta representa su primera derrota en una final en Melbourne, poniendo en pausa su búsqueda del récord absoluto de 25 títulos mayores, actualmente en posesión de Margaret Court.
Ambos competidores llegaron a la final tras extenuantes batallas de cinco sets en semifinales, lo que generó expectativas sobre la gestión de la fatiga física. A pesar de ello, el duelo se desarrolló a un ritmo elevado, aunque la presión constante de Alcaraz comenzó a mermar la energía del serbio en los sets posteriores.
Tras el partido, Djokovic felicitó a Alcaraz en la red, en lo que fue interpretado como un momento de transición entre dos generaciones de dominio tenístico. El serbio, quien lleva 22 años compitiendo en Australia, expresó incertidumbre sobre su participación en la edición del próximo año, mencionando la dificultad de asegurar podios futuros.
Alcaraz, quien se mantiene como número uno mundial, se mostró cauto sobre superar las marcas históricas de Djokovic y Nadal, enfatizando la dificultad inherente a ganar cualquier Grand Slam. El joven campeón afirmó que su objetivo inmediato es disfrutar cada victoria sin proyectarse demasiado hacia cifras lejanas.