Cientos de eufóricos aficionados iraquíes abarrotaron el aeropuerto de Sídney la noche del domingo para dar la bienvenida al seleccionador Graham Arnold, celebrando su papel fundamental en la obtención del primer pase de Irak a una Copa Mundial de la FIFA desde 1986.
El técnico australiano de 62 años fue recibido al ritmo de tambores, cánticos y el grito de "Arnie, Arnie, Arnie, oi, oi, oi" a su llegada procedente de México. El equipo aseguró su lugar en el torneo global el pasado martes tras una victoria por 2-1 ante Bolivia en la final de la repesca intercontinental.
Superando la inestabilidad regional
La campaña de clasificación resultó sumamente difícil para los "Leones de Mesopotamia", quienes enfrentaron importantes obstáculos logísticos derivados del conflicto en Oriente Medio. En varios momentos, los jugadores quedaron varados en distintas partes de la región, lo que puso en riesgo la capacidad del equipo para competir.
Arnold declaró a la cadena australiana SBS que tuvo que aislar a sus jugadores de las noticias para garantizar el éxito. "Prohibí el uso de redes sociales desde el día en que llegamos", comentó. "No quería que pensaran en lo que está ocurriendo en Oriente Medio, porque necesitaban concentrarse en su trabajo".
La FIFA intervino finalmente organizando un vuelo chárter para trasladar al equipo a México, permitiendo que llegaran poco más de una semana antes del partido decisivo. Arnold agradeció el apoyo a su llegada al aeropuerto, aunque lamentó no haber podido unirse a las multitudinarias celebraciones de la victoria en Bagdad debido al cierre del espacio aéreo.
"Estoy muy, muy orgulloso de los jugadores y de lo que lograron", afirmó Arnold. "Hacer felices a tantos iraquíes es muy importante, y eso era lo principal".
Tras tomar las riendas del equipo en mayo, Arnold sorteó un difícil camino clasificatorio que incluyó victorias sobre los Emiratos Árabes Unidos en la ronda final de la Confederación Asiática de Fútbol. Su liderazgo lo ha convertido en una celebridad entre la diáspora, con aficionados en el aeropuerto alzando pancartas y coreando: "Arnold, el número uno".
Irak enfrenta ahora un camino complicado en el Grupo I. El equipo tiene programado jugar contra Noruega en Boston el 16 de junio, seguido de un encuentro contra Francia, campeona de 2018, en Filadelfia el 22 de junio. Su último partido de la fase de grupos será contra Senegal el 26 de junio en Toronto.