Un grupo de investigadores internacionales ha desmentido la creencia, largamente arraigada, de que todos los velocistas de élite deben ceñirse a una única técnica de carrera ideal. Un estudio publicado en la revista Sports Medicine sostiene que la velocidad es una propiedad emergente que depende del cuerpo, la coordinación y el historial de entrenamiento únicos de cada atleta.
El autor principal, el Dr. Dylan Hicks de la Universidad Flinders, sugiere que la obsesión por una forma 'perfecta' ha limitado el entrenamiento durante décadas. En lugar de forzar a los atletas a seguir un molde rígido, el equipo de investigación aboga por un enfoque de sistemas dinámicos que acepte la variedad individual.
A favor de la individualidad
"Los mejores atletas del mundo no corren todos igual", afirmó el Dr. Hicks. "Lo que comparten no es una técnica, sino la capacidad de organizar sus cuerpos de manera eficiente bajo presión".
El estudio señala a la estrella australiana del sprint, Gout Gout, como un ejemplo destacado de esta filosofía. Aunque los observadores suelen comparar a Gout con leyendas como Usain Bolt, los investigadores enfatizan que su velocidad es el resultado de su mecánica corporal y control neuromuscular específicos. Intentar obligar a otro atleta a imitar su zancada probablemente resultaría contraproducente.
La variabilidad en el movimiento, que antes era vista por los entrenadores como un defecto a corregir, ahora se considera una herramienta necesaria para el rendimiento a alta velocidad. El estudio señala que la forma de un atleta cambia naturalmente a medida que acelera, alcanza su velocidad máxima y se fatiga. Estos ajustes no son errores, sino la forma en que el cuerpo mantiene la eficiencia en condiciones cambiantes.
Los hallazgos sugieren un cambio importante en la forma en que los programas atléticos nacionales deberían identificar y desarrollar nuevos talentos. Los autores argumentan que los entrenadores deberían alejarse de los ejercicios repetitivos que imponen un estilo uniforme. En su lugar, recomiendan crear entornos de entrenamiento que permitan a los atletas experimentar con el ritmo y los patrones de movimiento.
Desarrollar esta capacidad natural de "resolución de problemas" a través del movimiento genera velocistas más resilientes, según el estudio. Al apoyar a los atletas para que encuentren una técnica que se adapte a su estructura y perfil de fuerza únicos, los entrenadores pueden desbloquear niveles de rendimiento más altos que un enfoque único y estandarizado terminaría sofocando.
Investigadores de la Universidad Flinders, ALTIS, la Universidad Johannes Gutenberg y la Universidad Nord contribuyeron al estudio. Esperan que estos hallazgos fomenten un marco de desarrollo para el atletismo más basado en la evidencia, tanto en Australia como en el resto del mundo.