Investigadores de la Universidad Northeastern y Beam Therapeutics han desarrollado un nuevo método mediante la edición de bases para evitar que los tumores sólidos inhabiliten la inmunoterapia de células CAR-T.
Aunque la terapia de células CAR-T ha logrado tratar con éxito cánceres hematológicos como la leucemia desde 2017, el tratamiento ha tenido dificultades para penetrar en tumores sólidos, incluidos los de pulmón, mama y riñón.
En un estudio publicado enNature Communications, el equipo demostró que es posible utilizar la edición genética de precisión para proteger a las células inmunitarias de los entornos hostiles propios de las neoplasias sólidas.
Stephen Hatfield, profesor asistente de ciencias farmacéuticas en el Bouvé College of Health Sciences de Northeastern, señaló que el principal obstáculo es el entorno de bajo oxígeno dentro de los tumores sólidos.
Este ambiente con escasez de oxígeno produce moléculas que, esencialmente, desactivan la capacidad de las células CAR-T modificadas para combatir el cáncer.
“Queremos fortalecer las células CAR-T”, afirmó Hatfield. “Queremos hacerlas resistentes a estos mecanismos de inmunosupresión”.
Superando las defensas del tumor
El equipo de investigación utilizó la edición de bases, una técnica que permite realizar cambios dirigidos en el ADN molecular alterando un solo nucleótido a la vez.
En colaboración con colegas de Beam Therapeutics, los científicos emplearon un proceso conocido como multiplexación para inactivar seis genes individuales, entre ellos A2A, PD-1 y TGF beta.
Estos genes específicos actúan como "reguladores negativos" que suprimen la función inmunitaria cuando las células T entran en un tumor.
En modelos de ratones humanizados, los investigadores lograron eliminar la capacidad de estas moléculas para suprimir la función inmunitaria de las células.
Ryan Murray, coautor del estudio y doctorado de la Universidad Northeastern en 2024, destacó que los resultados fueron particularmente exitosos en el tratamiento del cáncer de pulmón de células no pequeñas.
“El potencial es enorme”, comentó Murray, y añadió que la estrategia demuestra la necesidad de atacar múltiples partes de las defensas de un tumor de forma simultánea.
Según Hatfield, el enfoque de la edición de bases reduce la cantidad de manipulación genética necesaria, lo que limita los posibles efectos adversos.
Más allá de aumentar la eficacia, los investigadores creen que este método podría permitir una inmunoterapia "lista para usar".
Esto permitiría a los médicos administrar tratamientos preingenierizados a los pacientes de forma inmediata, en lugar de tener que esperar a que las propias células del paciente sean recolectadas y procesadas en un laboratorio.