Comprendiendo el presente, definiendo el futuro.

07:47 a. m. UTC · SÁBADO, 2 DE MAYO DE 2026 LA ERA · Chile
2 may 2026 · Actualizado 07:47 a. m. UTC
Ciencia

Investigadores identifican la orina humana como una alternativa sostenible a los fertilizantes sintéticos

Un estudio de la Universidad de Surrey demuestra cómo la ósmosis directa de baja energía puede concentrar nitrógeno, fósforo y potasio de la orina para su uso agrícola.

Tomás Herrera

2 min de lectura

Investigadores identifican la orina humana como una alternativa sostenible a los fertilizantes sintéticos
Sustainable agricultural practices using recycled nutrients

Científicos están explorando formas de transformar la orina humana, pasando de ser un residuo a convertirse en un recurso agrícola de alto valor para combatir la escasez de fertilizantes y los problemas de aguas residuales, según informa xataka.com.mx.

Investigadores de la Universidad de Surrey, en Inglaterra, han logrado reutilizar este líquido concentrando sus minerales esenciales. El proceso genera un fluido rico en nitrógeno, fósforo y potasio, que actúa como un fertilizante de alta densidad nutricional para las plantas.

Mediante un proceso de ósmosis directa de bajo consumo energético, el equipo logró evitar el elevado gasto de recursos que caracteriza a las tecnologías convencionales de tratamiento de aguas residuales. El autor principal, Siddharth Gadkari, describió la orina humana como una "clase de paradoja", señalando que contiene precisamente los nutrientes que requiere la agricultura moderna.

Este método tiene como objetivo promover una gestión global más sostenible del agua y los nutrientes. Al reducir la dependencia de los fertilizantes sintéticos, el proceso podría disminuir los enormes costes energéticos y de recursos asociados a su producción.

Desafíos de escalabilidad y seguridad

Una investigación de la Universitat Autònoma de Barcelona analizó los ciclos de vida de las plantas en tres escenarios: un humedal artificial (S1), un reactor aeróbico a escala de laboratorio para la recuperación de nitrógeno y una planta de tratamiento de aguas residuales centralizada. El estudio concluyó que la orina humana funciona como una fuente renovable de nitrógeno que puede sustituir a las opciones sintéticas, al tiempo que reduce la eutrofización y ahorra agua.

Los hallazgos sugieren un alto potencial para su integración en la agricultura urbana dentro de edificios. Sin embargo, el estudio señaló que, en escalas pequeñas —como en hogares o apartamentos individuales—, el proceso consume actualmente grandes cantidades de energía y conlleva riesgos de ecotoxicidad e impacto climático.

La especialista escocesa Elizabeth Waddington, en consonancia con los hallazgos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), confirmó que la orina aporta el nitrógeno esencial para el crecimiento de las hojas, el fósforo para el desarrollo de raíces y frutos, y el potasio para la regulación hídrica y la resistencia a enfermedades. Estos beneficios fueron comparados con los de los fertilizantes comerciales estándar.

A pesar de su potencial nutricional, este recurso requiere una gestión cuidadosa. El exceso de nitrógeno puede dañar las raíces y el follaje de las plantas, y la presencia de sales, patógenos o residuos farmacéuticos plantea riesgos medioambientales.

La OMS desaconseja el uso de orina sin diluir o su aplicación directa en frutos comestibles. Para prevenir la transmisión de enfermedades, la organización recomienda aplicar el líquido únicamente en las raíces de las plantas.

Comentarios