Científicos dirigidos por la Universidad McGill identificaron cinco subtipos biológicos distintos dentro de las categorías tradicionales de cronotipos de sueño, según un estudio publicado en Nature Communications. Este hallazgo redefine la comprensión de los relojes biológicos humanos, vinculando cada perfil a patrones específicos de salud y conducta.
El estudio empleó inteligencia artificial para analizar datos de imágenes cerebrales, cuestionarios y registros médicos de más de 27.000 adultos del Biobanco del Reino Unido. Los investigadores, que contaron con colaboradores de la Universidad de Montreal y la Universidad de Oxford, desglosaron los dos cronotipos generales en tres tipos de noctámbulos y dos tipos de madrugadores.
Los autores señalan que los subtipos ayudan a explicar la inconsistencia en investigaciones previas que vinculaban los cronotipos tardíos con peores resultados de salud. Le Zhou, autor principal, indicó que la pregunta clave ahora es determinar qué subgrupos de noctámbulos son más vulnerables y cuáles son las razones subyacentes a esa vulnerabilidad.
Entre los hallazgos específicos, un grupo de madrugadores mostró consistentemente menos problemas de salud, mientras que otro perfil se asoció estrechamente con la depresión. En contraste, los subtipos de noctámbulos mostraron una distribución de riesgos que incluía desde mejor rendimiento cognitivo con desafíos de regulación emocional hasta mayor propensión a conductas de riesgo y problemas cardiovasculares.
Danilo Bzdok, autor principal, enfatizó que estos subtipos van más allá de la mera hora de acostarse o levantarse, reflejando una compleja interacción de factores genéticos, ambientales y de estilo de vida. El estudio aboga por abandonar los enfoques uniformes para el apoyo al sueño y la salud laboral.
La diversificación de los patrones de sueño, acentuada en la era digital y pospandemia, requiere una comprensión más matizada de la biología del sueño. Este conocimiento podría informar estrategias más individualizadas para horarios laborales y apoyo a la salud mental, según los investigadores.
El equipo de McGill planea ahora incorporar datos genéticos para investigar si las raíces biológicas de estos cinco cronotipos se establecen desde el nacimiento. La investigación subraya una tendencia global hacia la medicina de precisión aplicada a ritmos biológicos fundamentales.